Redacción El Pitazo | El Pitazo
Enero 8, 2017 4:46 Pm
| Foto: Rayner Peña R.
El hambre. Esa necesidad de saciar con alimentos el cuerpo. El deseo de ingerir el bocado que da empuje y sustento para el desarrollo cotidiano.
El hambre es hoy la sombra que cubre a muchos trabajadores y pensionados venezolanos, porque no pueden comprar alimentos para hacerle frente. La escasez y la inflación se han convertido en verdugos de quienes se esfuerzan por subsistir, obligándolos no sólo a modificar sus hábitos alimenticios, sino a vivir hambrientos, con el cuerpo débil y el alma adolorida.
Estas siete crónicas reúnen los testimonios de venezolanos que contaron a El Pitazo su lucha diaria para escapar del hambre, para evadir el crujir de los intestinos, el mareo, el dolor de cabeza y el desgano para enfrentar la faena, por no tener qué comer.
El hambre parece no poder detenerse. La crisis parece no tener fin. Sólo queda la lucha por la dignidad que se siente amenazada, pero que intenta no desvanecerse.
CRÓNICA | Es preferible pasar hambre que tener que comer de la basura
CRÓNICA | Vigilantes pierden peso y oportunidades de empleo
CRÓNICA | Es imposible limpiar con el estómago vacío
CRÓNICA | Las domésticas valoran más el plato de comida que el pago diario
CRÓNICA | La moto dejó de ser el vehículo para escapar de la pobreza
CRÓNICA | Cualquier excusa es buena para espantar el hambre mientras se trabaja
CRÓNICA | Nunca pensé que el hambre sería mi compañera en la vejez


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