ATENCIÓN USUARIOS DE ARAGUA SIN MIEDO

La computadora desde donde actualizamos la página web de la organización y publicamos los anuncios de los eventos está dañada desde la mañana del domingo 12 de marzo de 2017, por lo que les informamos que haremos una pausa técnica en la actualización mientras resolvemos los inconvenientes. Gracias por su atención!!!
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sábado, 1 de octubre de 2016

El atropello a la gente del Municipio Mario Briceño I. “avanza a paso de derrotados”

Santiago Clavijo A.
El comentario de la semana


Ningún municipio de Aragua puede mostrar con mayor contundencia la incapacidad política del PSUV para gobernar el país. Desde que perdiera la Alcaldía, que no el Concejo Municipal, el partido “del gobierno” decidió castigar a sus habitantes mediante un cerco a la gestión del alcalde Delsón Guarate y su equipo, que se ha traducido en la imposibilidad para la recolección de basura como su expresión más visible.

El nombramiento del candidato derrotado como “protector del municipio” supuestamente encargado de velar por las mejores condiciones de vida para sus habitantes, además de mostrar el carácter antidemocrático de ese partido, ratifica que este desgobierno es militarista, lo que ya es traducido por la gente como “mandón” pero incapaz de resolver los problemas que les afecta.

En un momento en el que el país busca una salida pacífica y democrática a la grave crisis por la que atravesamos, a los radicales del PSUV en Aragua, que aparentemente son cada día más una minoría inclusive dentro de ese partido, no se les ocurre otra estrategia para obstaculizar los intentos de solución pacífica que se están proponiendo, que detener y mantener detenido al alcalde Guarate con bases legales muy cuestionables y ahora desconocer la ley que rige al poder municipal, “destituyéndolo” e imponiéndole al municipio como alcalde al presidente de la Cámara Municipal, cuando la responsabilidad han debido asignársela legalmente a un director del equipo ejecutivo del municipio.

Nadie, ni ellos mismos, creen en la validez de la decisión tomada en una reunión de 6 de los 9 miembros del Concejo Municipal, efectuada fuera de su lugar de sesión ordinario y adornada apropiadamente para la “piñata” realizada, pero no les importa, tienen la mayoría de los poderes, inclusive el del ejercicio de la violencia, pretendiendo demostrar que son fuertes y que lo serán para siempre.

La realidad es otra, en números gruesos el 80% del país quiere un cambio de gobierno y eso lo dicen las encuestadores reconocidas e inclusive las que no lo son tanto, pero sobre todo, eso es lo que cada quien expresa y detecta en el entorno donde vive.

El atropello continuado cometido contra los habitantes del Municipio Mario Briceño I. ha sido rechazado por propios y extraños, y ese rechazo se concretará el 26, 27 y 28 del mes de octubre, cuando la inmensa mayoría de los votantes del municipio y de los otros 17 del estado Aragua, conjuntamente con el resto del país, ratifiquemos nuestra solicitud de RR16 de una manera tan contundente que obligue al gobierno a abrir las puertas a una salida democrática, pacífica y electoral que permita reconstruir nuestro país mediante el esfuerzo de todos.

Para llegar allí se requiere movilización tanto conjunta como individual y esta última, puede ser la más efectiva si nos convencemos y convencemos a otros de que es indispensable cambiar de gobierno nacional si en realidad queremos comenzar a vivir en un país distinto, en el que el respeto a las leyes sea el garante de la convivencia ciudadana.

Hacia allá vamos y es una tarea que tenemos que asumir por pequeña que parezca nuestra contribución personal. Mientras tanto, ¡todos somos Mario Briceño!

sábado, 24 de septiembre de 2016

Digalo Ahi Digital: Lo mas destacado

Digaloahidigital.com

Momento crucial
Gonzalo González

Actitudes, lenguaje y mensajes
Lester L. López O.

Inviolabilidad e inmunidad de los diputados
Alberto Arteaga Sánchez

La verdad es buen negocio
Pedro Pablo Fernández

Alto costo de una política errada
Pedro A. Palma

¿Qué nos mandó a decir el CNE?
Santiago Clavijo A.

¨A título personal¨
Eddie A. Ramírez S.

¿Quién gana con el paso del tiempo? ¿El Gobierno o la oposición?
Pedro Luis Rodríguez

La dinámica federal cuando hay reconocimiento político de todos los actores
Carlos Romero Mendoza

La política
Juan Gonzalo Aguilar

¿Qué nos mandó a decir el CNE?

Santiago Clavijo A.

A pesar de todas sus solicitudes y observaciones, amén de las supuestas recomendaciones internas y externas ¡esto es lo que hay!

¿Y qué hay?

Unas condiciones impuestas para provocar a la oposición, que no a la MUD exclusivamente, ante las cuáles cualquier respuesta, en un sentido o en el otro, está pensado para hacernos daño a lo interno.

Si aceptamos estamos avalando un hecho anticonstitucional, ante el cual algunos dirán ¿qué es una raya más para un tigre?, pero sobre todo, estaremos aceptando que si logramos superar los obstáculos, el referendo revocatorio se realizará en el 2017, generando, si no es que ocurre una renuncia previa por “dolor de barriga insuperable”, lo que se traduciría de cualquier manera, en la continuidad del régimen. Ante ello valdría la pena preguntarnos ¿qué gana el país? dado que demostrar que la mayoría cambió de sentimiento, no requiere pruebas adicionales.

Lo contrario, negarnos a demostrar que contamos con el 20% para convocar el revocatorio, le permitiría al gobierno decir que somos unos habladores de pendejadas, que le tememos al rechazo del pueblo y que en realidad la gente está disgustado con el gobierno, pero que no cree que con la oposición le vaya mejor.

Ante lo anterior es decir rechazar lo propuesto por el CNE, una unidad consolidada pudiese continuar su campaña de denuncia, desenmascarando al régimen, ya no solo en su conocida incapacidad, sino en sus redobladas muestras de autoritarismo dictatorial, lo que si bien no es sorpresa, conviene seguirlo asentando en la mente de los venezolanos.

Adicionalmente y mucho más relevante sería insistir en pedir, cosa que la MUD pareciera considerar secundaria, las constitucionalmente establecidas elecciones estadales para diciembre de 2016. Si lo que queremos es una muestra de fuerza electoral, no hay duda de que a falta de revocatorio este año, no habría ninguna otra expresión más contundente.

Si de ilusiones queremos seguir viviendo, aceptar lo decretado por el CNE, recoger el 20% con todos los riesgos implícitos y seguir pidiendo revocatorio para este mismo año, pudiese ser la salida “airosa” que algunos, quizás con otros elementos de juicio, pudiesen llegar a proponer. El común de los mortales sabe que en el mejor de los casos, eso significará convocarlo para el 2017 como ya fue anunciado por las “autoridades” electorales, lo que traería las consecuencias ya mencionadas.

Para correrle al “a título personal” me abstendré de culminar con mi posición al respecto, aunque me temo que mi opción se trasluce en lo escrito, pero eso sí, dejando sentado que continuaré concurriendo a cualquier llamado en contra del régimen, siempre pensando en la necesidad de construir La UNIDAD de TODOS.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Aragua y el 1S

Santiago Clavijo A.
El comentario de la semana


Múltiples y positivos han sido los comentarios sobre la gran marcha realizada el 1 de septiembre de 2016 en Caracas, gracias al concurso físico y sobre todo anímico de toda Venezuela; escribir algo más sería regodearnos públicamente, cosa que en privado seguiremos haciendo hasta la próxima oportunidad de demostrar que nuestro país clama por un cambio de gobierno.

Aragua no solo contribuyó a lo ocurrido, sino que ese día sufrió la mejor muestra de la desquiciada violencia oficial, en la que se conjuraron cuerpos armados oficiales y paraoficiales para, desde el atardecer del día antes y el mismo primero, atacar y robar a personas, vehículos y establecimientos comerciales, con total impunidad, sin ningún pretexto y con la sola intención fascista de amedrentar, redondeando el “esfuerzo” apropiándose de bienes ajenos. Testigos y víctimas las hay por cientos y denuncias formales, y muy parciales en cuantía, serán presentadas en los próximos días.

Por si fuera poco, se habla de la existencia de listas con nombres de personas identificadas claramente con las distintas opciones partidistas que conforman la Alternativa Democrática, a las cuales se les aplicaría el mismo tratamiento que han recibido recientemente los dirigentes Ceballos, Goicochea y Melo, por nombrar ejemplos en otros estados y que en el nuestro se concretó con la detención del alcalde Delsón Guarate del municipio Mari Briceño I., a quién con una inusitada celeridad se le imputaron cargos grotescos que “justificaron” su traslado al tristemente célebre centro de reclusión ubicado en El Helicoide.

¿Cuál ha sido la respuesta al atropello? Los partidos políticos democráticos y la sociedad civil organizada han dado una nueva muestra de que cuando la lucha es unitaria el soportar la carga de un régimen despótico se hace más llevadera y aumentan las posibilidades de lograr su desplazamiento. Hoy todos acompañamos a los trabajadores de la alcaldía de Mario Briceño I. en la oportunidad que la Profesora Alicia Loreto asumiera la responsabilidad de encargarse de llenar la vacante generada por la mencionada detención del alcalde Guarate. Con ella y su equipo nuestro mayor compromiso, en la seguridad de que la alcaldesa encargada podrá, con absoluta propiedad, asumir la responsabilidad de encabezar la gestión el tiempo que sea necesario.

Para el resto de los demócratas y a la luz de lo que está ocurriendo, solo el recordatorio que las próximas gestiones que nos tocará asumir tanto en lo nacional, como en lo estadal y lo local, tenemos el compromiso histórico de ser gobiernos unitarios de transición, independientemente de quienes sean los llamados a encabezarlos. Solo así lo haremos diferente, tal y como lo queremos, sin distingos de ningún tipo, TODOS los ciudadanos

sábado, 27 de agosto de 2016

¡Nos vemos en Caracas! y sin agenda oculta

Clavijo A., Santiago
La nota de prensa semanal



Para el 1 de septiembre de este año las fuerzas democráticas venezolanas han convocado a lo que han denominado la Toma de Caracas, calificativo que demuestra el grado de penetración belicista que ha sufrido nuestro lenguaje, y que en realidad en su intención merece algo más acorde con el propósito y las posibilidades reales; algo así como ¡Nos vemos en Caracas! o ¡En Caracas es la cosa!, parafraseando parcialmente un anuncio propagandístico que algunos recordamos.

Y he aquí el centro de la cuestión; vamos a Caracas sin ningún otro propósito que el de ratificar, abierta y sin dejar ninguna duda, que queremos el cambio constitucional del gobierno actual y que en ese camino, habiendo cumplido ampliamente requisitos y sorteado con esfuerzo dificultades “sobrevenidamente planificadas”, tenemos el derecho legal a solicitar se nos señale, claramente y sin subterfugios lingüísticos, la fecha en la que se nos llamará a ejercer el derecho a solicitar formalmente el Referendo Revocatorio Presidencial, recogiendo al menos el 20 % de las firmas de los incluidos en el registro electoral vigente, así como el cronograma completo de dicho proceso revocatorio, de manera de que explícitamente quede establecido en el mismo, el día en el que seremos convocados a decidir, mediante sufragio directo y secreto, la separación del actual presidente de su cargo y la convocatoria, en 30 días, a la elección constitucional de su sucesor.

Son tantas y tan obvias las razones para revocar al presidente y por ende a su entorno, que una inmensa mayoría de los venezolanos de distintas creencias políticas, según todos los estudios de opinión, considera que él y su incapacidad para fijar políticas coherentes, han conducido al país a su peor momento social, económico y político, siendo la única causa para ello la imposición de criterios basados en “como a nosotros nos parece” sobre recomendaciones técnicas provenientes de todos los sectores, inclusive de algunos que alguna vez los acompañaron.

La escasez de alimentos, medicinas y otros artículos de primera necesidad, la inflación acelerada generada por la misma escasez y la emisión de moneda sin respaldo, la violencia que campea sin restricciones y de la que no se salva nadie, y la falta de oportunidades de trabajo productivo formal son las características más resaltantes de un sistema que se derrumba día a día, con el lastre que le aporta la corrupción y la impunidad.

Cómo llegar a Caracas depende de las posibilidades de cada quién; unos lo harán por medios propios y otros recurrirán al transporte ofrecido por terceros, debiendo estar preparados para todo tipo de interferencias y ante ellas, tener respuestas inteligentes y pacíficas. Pensar en requisas, trancas, desvíos o vehículos “accidentados” promovidos por los oficialistas es fundado, pero aceptar que los paisajes hasta Caracas desde los diferentes rincones del país, merecen ser observados con detalle y alegría es un aliciente no descartable y si nos vemos obligados a parar nuestra marcha, desde ese sitio aprovecharemos la oportunidad de apreciar nuestra diversidad natural, siendo recomendable tener para acompañar estos momentos, agua u otras cosas que podamos conseguir o pagar con nuestros “verdaderamente escuálidos” sueldos o pensiones.

Por lo dicho y por lo que adicionalmente pudiésemos añadir cada uno de nosotros, el llamado a encontrarnos en Caracas no tiene equívocos, ni es parte de una agenda oculta. Queremos utilizar la opción constitucional de revocar a un mal presidente, queremos hacerlo lo más pronto posible y para ello nos asiste la ley suprema de la república.

Aragua en Red se mantiene en la Ruta Democrática 2016, demandando el Revocatorio Presidencial y las elecciones de gobernadores y legisladores estadales que estipula la constitución nacional. Por ello vamos, e invitamos a ir a Caracas el 1 de septiembre como expresión pacífica de nuestro sentir ciudadano.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Lo que sigue

Clavijo A., Santiago

Hemos insistido que no hay salida fácil cuando se enfrenta un gobierno autoritario que se apoya en otros poderes que, lejos de cumplir sus obligaciones constitucionales, se dedican a darle forma “legal” a todo aquello que lo favorezca, sin importarle lo que sienta el grueso de los venezolanos.

La Sra. Lucena nos dio ayer una clase mala sobre procedimientos electorales; mala por la falta de coherencia discursiva, pero sobre todo mala porque nos demostró que aun teniendo razón, como la tenemos, el manejo interesado de los lapsos, los formales y los llamados “fantasmas”, le permiten al CNE torcer lo que es su principal obligación: facilitar la expresión electoral de los deseos de los ciudadanos.

Es de destacar, que más allá de auto elogiarse constantemente, personal e institucionalmente en cuanto a eficiencia y probidad, casi de inmediato presenta como indispensable el uso máximo de los tiempos para el cumplimiento de las diferentes etapas, algunas de las cuales aunque pudiesen afrontarse en paralelo, parecieran confirmar que están impedidos para caminar y mascar chicle.

Lo más destacado de su presentación fue la ratificación de que el proceso del Referendo Revocatorio Presidencial continúa, dado que se cumplieron todas las exigencias y se vencieron los obstáculos de todo tipo, creando ex profeso una gran incertidumbre en cuanto a la fecha del mismo, ya que después de captado el 20% de voluntades a favor (innecesariamente a finales de octubre) se aplicará un lapso que podría permitir el ejercicio del mencionado derecho constitucional en cualquier momento dentro del mismo.

De manera que el CNE no ha fijado fecha para el referendo, un rector y numerosos técnicos han dicho reiteradamente que el mismo se puede adelantar este mismo año y que es el deseo de más del 80% de los venezolanos el ejercer una forma pacífica y constitucional de cambio de gobierno.

En consecuencia, los que hemos solicitado el referendo debemos seguir exigiendo que el mismo se realice antes de que finalice el 2016 y el mejor momento para hacer evidente nuestra exigencia es la Marcha a Caracas fijada para el 1 de septiembre y a la que debemos respaldar unitariamente, sin olvidar que las elecciones de gobernadores y consejos legislativos ya han debido ser convocadas, y que su realización es otro derecho que no debemos ceder.

Recordemos, la lucha no ha sido fácil y no lo será, el adversario no tienen escrúpulos, como es típico de los que presumen de pureza, y que debemos estar preparados para nuevos obstáculos. Lo importante es mantener la firmeza, exigir la más amplia unidad posible, desterrar el desánimo y aceptar que todos podemos jugar un papel que, ajustado a las circunstancias personales, nos permita construir un país diferente y mejor.

domingo, 7 de agosto de 2016

Estertores

Clavijo A., Santiago
El comentario de la semana


Dicen que cuando alguien tiene que negociar, que no dialogar, para hacerlo desde una posición de fuerza o al menos para tratar de que el adversario la vea así, expresa sus posiciones de una manera arrogante y si puede, acompañándolas de acciones altisonantes, que le dé “prensa” y que si no consigue el efecto deseado, al menos su imagen ante los que lo apoyan no luce tan maltrecha.

Muchas han sido las oportunidades en las que terrorista a punto de abandonar sus aborrecibles prácticas intentan el gran golpe que les permita solicitar concesiones o las de actos de guerra convencional que representan el último esfuerzo de unas menguadas fuerzas para pactar el armisticio, y por supuesto el discurso que mantiene una posición indoblegable cuando en la práctica hace ya tiempo que la misma se quebró ante la que por muy dura que parezca, no es otra cosa que la cruda realidad.

Esta semana en Venezuela hemos sido testigos, y por supuesto víctimas, de medidas que no pueden entenderse de otra manera que como muestras de un régimen que se derrumba e intenta minimizar los daños.

Tratando de mantener sus menguados afectos, decidieron “asumir” un cargo internacional que sus pares no le conceden, destituyeron al ministro al que le habían encargado tomar solapadamente las medidas indispensables que por años han evitado, nombraron como ministro, y no cualquier ministro, a una persona que ha sido señalada pública e internacionalmente por estar supuestamente enfrentando cargos por delitos comunes y permiten, y permitirán cada vez más, la “importación” de los alimentos y otros bienes faltantes, mediante “nuevos tratados comerciales” con países vecinos.

Acompañando lo anterior, sus otros poderes y sin ningún rubor, obstaculizan cualquier medida que permita alcanzar una solución constitucional a la grave crisis que crearon y de la cual pretenden ni siquiera “pagar” los costos políticos.

Ante este panorama, ¿qué nos queda a los venezolanos, más allá de aguantar? Seguir exigiendo el respeto a nuestros derechos, particularmente al de decidir sobre quienes queremos que estén en el gobierno y este se concreta con la realización del Referendo Revocatorio Presidencial en este año 2016, sin olvidar que los gobernadores y legisladores estadales deberán ser electos antes de finalizar el mismo, ya que sus períodos se vencen el próximo mes de enero.

Que esto sea impedido por el régimen es entendible; los autoritarios se apegan ilegalmente al poder cuando saben que perdieron el favor de las mayorías. Lo no entendible y si criticable, es que los designados para representarnos no lo hagan de forma monolíticamente unitaria que trascienda los necesarios pero insuficientes límites partidistas e incorporen al resto de las organizaciones sociales, reconociéndolas al menos como importantes para superar esta crisis gubernamental que aunque terminal, se prolonga asistida por las incoherencias de nuestra parte.

Los venezolanos necesitamos que se nos reafirme que estamos luchando no solo por cambiar al gobierno, que se lo ha ganado sobradamente por ineficaz y corrupto. Es indispensable que se nos reafirme que luchamos por un país distinto en el que se rescate del pasado aquello que se lo merece, pero sobre todo que supere la dependencia de la renta, nos convirtamos en una sociedad productiva en la que se valoren los aportes individuales, pero también se garanticen los derechos de todos los ciudadanos a una vida justa basada en el acceso real a las oportunidades de educación, salud, vivienda y esparcimiento, sin olvidar la reconocida necesidad de erradicar la corrupción a todos sus niveles.

El tiempo pasa y no es recuperable, por lo que cada día será mayor el esfuerzo requerido para alcanzar lo que todos queremos.

Digalo Ahi Digital: Lo mas destacado

Digaloahidigital.com

Estertores
Clavijo A., Santiago

Unidad nacional en torno al revocatorio, por un gobierno de emergencia y un programa de cambio de rumbo
Comité Político Nacional de Vanguardia Popular (VP)

La república gastona
Zabala, Douglas

Cosas
Tosta, Dulce María

Rojos extraviados
Ramírez S., Eddie A.

Una red para la lucha social
Ochoa Antich, Enrique

La Convención Demócrata
Layrisse D., Alfredo

viernes, 29 de julio de 2016

Ante la incertidumbre, información

Clavijo A., Santiago
La nota de prensa semanal



En los tiempos transcurridos recientemente los venezolanos hemos visto que eso de que somos dueños de nuestro destino político no pasa de ser una consigna, por no llamarla mentira y no precisamente piadosa. Los que nos regimos por las reglas contenidas en el “librito”, aunque pensemos que ellas han debido ser mejoradas casi desde que se aprobó su nueva versión, somos testigos de cómo, quienes no tienen la autoridad legal para ello pero si los cargos, la han venido distorsionando para que en la práctica resulte todo lo contrario a lo que dice su letra.

Buena prueba de ello son las recientes actuaciones del CNE y del Tribunal Supremo de Justicia que desconocen o interpretan normas y leyes, inclusive la suprema, plegándose al ejecutivo en su intención de mantener posiciones que han sido incapaces de desempeñar con tino y que nos han conducido a la peor de las crisis de nuestra historia reciente.

Ante tal situación, los demócratas de este país y en general la población venezolana, hemos consolidando la certeza de que no existe intención ni capacidad de rectificación en el gobierno actual, por lo que se ha solicitado con total apego a la constitución, la puesta en marcha del proceso que estamos seguros conducirá a la revocación del presidente en funciones, convencidos que este es uno de los caminos que no obstante su pertinencia legal tendrá, como de hecho ha sido, que enfrentar todo tipo de dificultades entre las cuales las menores son las formales.

¿Nos sorprenden las mismas? No, por supuesto que no; para vergüenza nacional, funcionarios actuando como militantes de intereses oscuros, han torcido normas y procedimientos en el sentido de sus mentes, obstaculizando en lugar de facilitar lo que les es obligante.

A estas alturas el Referendo Revocatorio Presidencial marcha más lento que lo previsto, sometido a retardos procedimentales y a las amenazas de quienes desde el gobierno sienten que con decisiones de muy dudoso valor legal podrán evitar el rechazo de más del 90% de los ciudadanos, ya consolidado como sentimiento abrumadoramente mayoritario.

Al mismo tiempo, la obligación constitucional de cambio de gobiernos y poderes legislativos estadales que ya ha debido anunciarse sigue sin ser implementada, manteniéndola como moneda de cambio que pudiese ser atractiva ante la posibilidad cierta de que significará otra derrota aplastante para la gestión gobernante.

Que ello esté ocurriendo ya no es ni siquiera novedoso; los que detentan el poder se aferran al mismo con la desesperación que les produce el haber desperdiciado una oportunidad de servir al país, que a algunos les traerá consecuencias políticas difíciles de remontar y a otros, los más escandalosos, el tener que enfrentar procesos judiciales que no estarán bajo su control y que les acarrearan prisión y perdida de bienes materiales mal habidos.

Lo que si nos sorprende y reclamamos firmemente, es que conociendo a lo que nos enfrentamos, las máximas instancias de dirección partidista de la oposición, lejos de coordinar un accionar conjunto muestran públicamente y entendemos que en privado con mayor crudeza, en discursos y particularmente en actuaciones, sus diferencias en cuanto al mecanismo de lucha a aplicar y los objetivos de la misma, lo que sería saludable en momentos democráticos, pero que ante regímenes autoritarios se ha demostrado universalmente inoperante para el reemplazo de los causantes de las crisis que han enfrentado otros países.

Nos preocupa que al escoger una ruta de actuación, se siembre en los venezolanos la idea del “ahora sí”, que ha conducido y puede seguir conduciéndonos a frustraciones que se traducen casi de inmediato en parálisis y depresión colectiva que son cada vez más difíciles de superar.

En Aragua en Red convencidos que en situaciones difíciles es preferible decirle a la gente la verdad, al menos la que percibimos como tal en un determinado momento, sentimos la obligación de ratificar públicamente lo siguiente:

No vivimos bajo un régimen democrático, por lo tanto, esperar del ejecutivo y de “sus” poderes respuestas apegadas al derecho es una ilusión infundada.

La aplicación del Referendo Revocatorio Presidencial está justificada suficientemente y no existe ninguna razón para que este no se realice antes del fin del 2016, por lo que seguir exigiéndolo es obligación de todos.

Las Elecciones de Gobernadores y Consejos Legislativos deben ser convocadas y realizadas en este año 2016; insistir en ello es parte importante de la lucha por la recuperación de la democracia.

El traslado a 2017 de una, de la otra o de ambas posibilidades, así como el que ninguna de las mencionadas sea permitida por el ejecutivo y sus poderes consortes, tiene un significado político importante que deberá tener una respuesta unitaria convincente si se llegase a cualquiera de ellas.

Si realmente queremos no solo ganar las elecciones estadales, sino que los electos representen las opiniones de todos, es recomendable conceptualmente, así lo ratificamos, y sería de gran utilidad movilizadora electoral, que la selección de los candidatos de la Unidad Democrática sea lograda mediante la consulta directa a través de un proceso de Primarias, a los que constituimos las bases de dicha unidad.

La realización de las mencionadas Primarias debe adelantarse en un clima de respeto absoluto entre candidatos y seguidores, con contraste de propuestas y el compromiso de que los resultados serán respetados, dando así paso a gestiones unitarias basadas en programas de acción previamente acordados. Asumir el organizarlas y ejecutarlas bajo responsabilidad propia no debe atemorizarnos.

Como demócratas convencidos manifestamos nuestro respaldo al diálogo como forma de hacer política, el cual en ningún caso debe incluir la cesión de derechos constitucionales y tener como objetivo principal la instauración de un gobierno de unidad nacional que se comprometa a restablecer la institucionalidad y acometer las medidas que ya han debido ser puestas en práctica desde hace mucho tiempo, revirtiendo la militarización de la función pública y alejado de cualquier salida abrupta e ilegal que pudiese ser promovida desde sectores castrenses.

A pesar de que creemos y defendemos que los procesos constitucionales señalados deben ser cumplidos, advertimos sobre la posibilidad de que los mismos sean trastocados, de manera consensuada o no, para darle una salida expedita a la profunda crisis nacional, lo que abre riesgos que no convienen a país, riesgos que serían exclusiva responsabilidad del Ejecutivo Nacional y de las Rectoras del CNE. Ante esa eventualidad demandamos la estricta observancia de las leyes y la absoluta garantía para los Derechos Humanos de todos los venezolanos.

En momentos de incertidumbre como los que estamos viviendo, el Revocatorio Presidencial y las Elecciones Estadales con candidatos seleccionados por Primarias sigue siendo la Ruta Democrática 2016 de Aragua en Red.

ARAGUA EN RED
29 de julio de 2016

domingo, 26 de junio de 2016

Resistencia pacífica

Clavijo A., Santiago

Esta semana que culmina logramos entender siendo testigos, y de los más comunes, lo que significa resistencia pacífica.

Un pueblo que ha ido despertando dolorosamente de lo que fue para muchos un sueño convertido en pesadilla, se comportó de una manera ejemplar durante cinco agotadoras jornadas, que para un gran número comenzó al amanecer, esperando por el inicio de un horario de oficina que a medida que pasaban los días se hacía más estricto, sin ningún tipo de protección, dado que la fuerza armada resguardaba, si acaso, un recinto y unas máquinas, donde muchos de los funcionarios debían cumplir con su obligación sin mostrar eficiencia, so pena de ser considerados colaboracionistas, mientras que otros, tratando de ganar indulgencia, se comportaron como esbirros, donde al fallar la electricidad, las plantas eléctricas oficiales de respaldo “no arrancaban” y al mismo tiempo, las ofrecidas por los ciudadanos eran rechazadas, donde el sol se empeñó en brillar, quien sabe si para darle más vistosidad al evento, donde los caminos obstruidos, los árboles criminalmente talados y las reparaciones de vías largamente postergadas, se hicieron presentes más como incentivos que con el efecto disuasivo planeado y para no hacer el recuento muy largo, donde las bandas motorizadas y armadas se mostraron amenazadoras como siempre, pero muy disminuidas en tamaño y fervor.

A pesar de lo someramente reseñado, que siempre se quedará corto a pesar de las palabras que usemos para describirlo, antecedido por un arbitrario uso del poder, que cercenó la voluntad de cientos de miles de venezolanos, los ciudadanos demostraron que mientras haya un resquicio, por allí se colarán en defensa de la libertad y el país, que hoy más que nunca se han fundido en una sola entidad.

La disposición ciudadana estuvo apoyada por cientos de voluntarios, que sin paga alguna pero con mucho orgullo, demostraron que las manifestaciones de voluntad de la sociedad civil no requieren de tutelas armadas para realizarse con apego a las normas básicas de la convivencia humana. Por cierto, los que hemos reclamado la participación de los jóvenes en procesos de interés público, los vimos actuando en un doble rol, como organizadores y como venezolanos interesados en un futuro mejor para todos, no solo para ellos.

Para no llamarnos a engaño, debemos entender que hoy no hemos asegurado nada, vendrán nuevas pruebas a vencer, sabemos que este gobierno tratará de prolongar su agonía, lo que no importaría si no nos afectara a todos, pero estamos seguros de que a partir de esta semana, los países de América y el mundo, entenderán que en Venezuela existe una situación que va a ser atendida por los venezolanos y para la cual solo solicitamos solidaridad en términos de vigilancia al respeto de nuestros derechos humanos, apoyo inicial para abastecernos con los mínimos necesarios y ayuda en la recuperación de los bienes sustraídos a la nación, depositados en el exterior y que en este nefasto período no tienen parangón conocido.

Digalo Ahi Digital: Lo mas destacado

Digaloahidigital.com

Resistencia pacífica
Clavijo A., Santiago

El bravo pueblo y el pueblo bravo
López O., Léster L.

Periodistas en día fatal
Jordán Hernádez, Alberto

La maldad para impedir la validación de las firmas se ha topado con la tenacidad de los venezolanos para generar el cambio
Capriles B., Edgar A.

Referéndum revocatorio contra viento y marea
Felipe, Edmundo F.

¿Quién es Constitucionalista?
Romero Mendoza, Carlos

Derecho a rebelión y referéndum revocatorio
Machillanda, José

Reinaldo Di Polo no cumplía con el horario
Avalos Gutiérrez, Ignacio

domingo, 12 de junio de 2016

¿Hasta cuándo?

Clavijo A., Santiago

Pertenezco al grupo que todavía se sorprende y reacciona negativamente ante la magnitud del cinismo presente en las muestras discursivas de algunos representantes connotados del oficialismo.

Las declaraciones de los ministros que niegan las fallas notables de alimentos, medicinas y otros insumos, las de los responsables de la seguridad ciudadana que siempre encuentran en otros la culpa de sus errores, la de los militares en el gobierno avalando guerras económicas y preparativos de invasión por parte del imperio, siendo responsables de lo que pasa, las del alcalde metropolitano en su papel de árbitro electoral que defiende la “pureza” de los procesos, son solo muestras casi diarias del accionar de un gobierno que no gobierna, para distraer la atención de los ciudadanos, desconociendo que podemos parecer bobos pero que no lo somos, o al menos no para siempre.

Me cuento entre los miles de venezolanos que firmamos solicitando la realización de un revocatorio presidencial y que hoy, después de haber esperado suspicazmente por el pronunciamiento de las rectoras, confirmo que mi solicitud ciudadana no cuenta ya que “Esta cédula de identidad no se encuentran firmando en el proceso de Validación de registro presentado por la MUD”, que luego fue cambiado por “Esta Cédula de Identidad no se encuentra en la base de datos de los registros presentados por el partido MUD”.

Para demostrar, si es que fuera necesario, la mala intención de las que dirigen ese organismo, estos primeros mensajes fueron borrados y ahora dice “El número de cédula ingresado no cumplió con uno o mas de los criterios de validación aprobados por el CNE”, lo que deja al ciudadano solo con una certeza; su solicitud no cuenta.

Esta última y tecnológicamente lacónica respuesta del cne da por anulado un legítimo derecho constitucional, miemtras que las causas dependeran del momento en el que leyó el mensaje en pantalla, sembrando aún más dudas en el ciudadano.

Para confirmar lo del cinismo, el cne señala que existe un “procedimiento de validación y exclusión” que le permite al firmante “arrepentido” pedir que lo saquen de esa lista, pero que no nos da a los excluidos por ese poder, la oportunidad de solicitar por la misma vía (una planilla) y en el mismo momento, la ratificación de muestra petición de convocar un revocatorio contra el presidente.

Decimos ratificar porque si consultamos la base de datos de marras, lo hicimos esperando estar entre los que firmamos la solicitud, y al no encontrarnos, sentimos que alguien y no nos queda duda de quién, cometió una omisión que deseamos subsanar. No estamos hablando de una lotería en la que no salió mi número; yo, al igual que muchos miles, presenté formalmente una petición y pido que se me conceda el derecho de ratificarla, ante su supuesta inexistencia.

Esto será inútil, dado que de concederse alguna posibilidad de enmienda al abuso, solo sería para hacerlo aún mayor, retardando el proceso y mejorando las posibilidades de que el referendo no se realice en el tiempo adecuado para remover al presidente y tener que convocar a la elección de uno nuevo.

Con esta experiencia y de cara al próximo evento, ¿de qué sirva convocar a firmar una solicitud, si al final, los “aceptados” tendrán que ir a ratificar su voluntad, personalmente y contra su huella guardada electrónicamente, en aquel sitio que determine el órgano electoral? ¿No es mucho más fácil y adaptado al sistema electrónico electoral, convocar a los que quieren hacer una solicitud, a que en un solo acto y momento manifiesten su deseo y se compruebe electrónicamente la correspondencia entre la cédula mostrada y la huella del solicitante? Por supuesto que sí, pero esto haría que los lapsos fueran menores y eso es precisamente lo que no quiere el gobierno y sus adláteres.

Algunos dirán que eso pasa por esperar comportamientos democráticos de quienes han demostrado reiteradamente no ser precisamente demócratas. La interpretación debe ser otra; una vez más se demuestra, gracias el esfuerzo ciudadano, que el régimen no puede mantenerse legalmente y que tiene que recurrir a la trampa para prolongar su agonía, lo que no importaría si no fuera porque es el futuro inmediato del país lo que se está poniendo en riesgo, sin olvidar que en el presente, muchos venezolanos, la mayoría, estamos viviendo la peor experiencia personal de nuestras vidas.

Esto tiene que cambiar, esto va a cambiar, y ojalá encontremos pronto la mejor vía para hacerlo; por lo pronto, en números y voluntad, el revocatorio está convocado, faltándonos solo por ver lo que inventaran las rectoras para impedirlo, si es que las dejamos.

Digalo Ahi Digital: Lo mas destacado

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¿Hasta cuándo?
Clavijo A., Santiago

“Cualquier cosa puede pasar”
López O., Léster L.

La Universidad: Alma Mater
Silva Michelena, Héctor

La crisis alimentaria: desde el déficit de producción hasta la mísera distribución
Felipe, Edmundo F.

La quimera del precio futuro del petróleo
Espinasa, Ramón

Nico ¡bomaye!
Elorza G., Jesús

El bocazas de Lousiville
Avalos Gutiérrez, Ignacio

Trump, ¿peligro para la democracia norteamericana?
Layrisse D., Alfredo

¿Primavera del fascismo?
Buruma, Ian

lunes, 23 de mayo de 2016

La memoria agrícola del venezolano

Luis López Méndez

“Los hombres y pueblos sin memoria, de nada sirven, ya que ellos no saben rendir culto a los hechos del pasado que tienen trascendencia y significación, por esto son incapaces de combatir y crear nada grande para el futuro.”
Salvador Allende

La profundidad de la crisis venezolana, magnificada con esta absurda polarización, también ha hecho estragos en nuestras “neuronas colectivas”.

La tragedia del desabastecimiento de alimentos, ciertamente inédita en la Venezuela contemporánea, hace que algunas personas añoren la supuesta abundancia de aquella época conocida como la Cuarta República, mientras que otras promuevan, abierta o inconscientemente una salida por la vía de los “caminos verdes”, un remake de “Buscando al gorila”, esa película de 1991 que vuelve a nuestra pantalla política, estrenada en 1992, pero ampliamente promocionada en 1991.

Coincidencialmente, en ese mismo año, un grupo de notables expertos en agricultura coordinados por un excelentísimo investigador agrícola, el Dr. Eduardo González Jiménez, para entonces presidente de FUNDACITE-ARAGUA, elaboraron un diagnóstico de la agricultura venezolana donde apuntaban: “En los actuales momentos el país no soporta la importación de productos agrícolas, sobre todo en aquellos que pueden producirse en el país, tal es el caso de las leguminosas y de las materias primas para la fabricación de alimentos concentrados para animales. Debemos cambiar el patrón alimenticio inducido por la bonanza económica que conformó un patrón basado en productos importados. Según el INN, de las 2.500 calorías consumidas diariamente, 20% de ellas vienen del trigo, 14% del maíz, menos del 10% del arroz y casi no figuran las raíces y tubérculos ampliamente producidos en el Trópico.”

Las Hojas de Balance del Instituto Nacional de Nutrición (INN) venían mostrando que desde mediados de los 70 había una caída en el consumo de alimentos, es decir, una disminución de la disponibilidad de calorías. Esta disminución del consumo, desde el inicio de los años 90, condujo a que las disponibilidades de calorías se situaran por debajo de los requerimientos promedio, planteando importantes riesgos nutricionales para la población. Este proceso de crecimiento de la pobreza desde finales de la década de los 70 está ampliamente documentado (PROVEA).

Cuando el primer gobierno de Chávez crea la Misión MERCAL en 2003, el consumo de alimentos per cápita se ubica en su nivel más bajo desde la década de los 70 y los sectores de menores ingresos se encuentran en grave riesgo de desnutrición (Juan Luis Hernández). Estábamos por debajo de las 2.000 calorías diarias.

A partir de entonces los principales rubros alimenticios muestran signos de crecimiento importante, especialmente los cereales maíz y arroz, fuentes importantes de calorías.

En arroz se logró un incremento del consumo per cápita de 58,3% en diez años (15,1 kg/persona/año en 2002 a 23,9 kg/persona/año en 2012). Nos autoabastecíamos hasta 2006, cuando se produjeron 559.000 t. de arroz blanco, con unas exportaciones de 75.000 t. (ASOVEMA, 2009). En el periodo 2007-2009 se pudo lograr satisfacer entre el 80 al 90% del consumo nacional estimado en 1,4 millones de toneladas de arroz paddy.

El consumo per cápita de harina precocida de maíz se incrementó en 30% en el periodo 2002-2009, pasando de 30.7 a 39.8 kg/hab/año (INN-ULA). En 2007, la producción de maíz blanco supero las 1.800 toneladas, lo que implica que tuvimos un excedente en este rubro (H. Gaviria, 2008).

En las zafras entre el 2003 y 2008 Venezuela logró moler promedios cercanos a las 9.500.000 toneladas de caña, llegando casi a copar la capacidad de molienda instalada en sus centrales que es de 10.000.000 de toneladas. En esos años Venezuela solo necesitó importar menos del 30 % de su consumo que para ese momento era alrededor de un millón de toneladas, representando la producción nacional el 70 % de la oferta interna de azúcar (W. Gutiérrez).

En 2.004, el consumo per cápita de leche y carne juntos eran 48,75% inferiores a lo recomendable. En concreto, el venezolano consumía solo la mitad de la leche y el 40% de la carne que requería para una dieta equilibrada. Según la Federación de Ganaderos de Venezuela (FEDENAGA) para el 2001, el consumo anual per cápita de carne fue de 17,2 kilogramos por persona, mientras que en el 2010 la cifra se elevó a 19,5 kilogramos. La mayor producción de carne bovina ocurre en 2006, con 442.654 toneladas (Gaceta Ganadera). De igual manera, la producción de huevos, pollos y cerdos, amparados con el incremento de las importaciones de maíz amarillo y soya, crecieron notablemente.

Lejos estamos de justificar la política económica del chavismo, fuertemente orientada hacia el consumo, no hacia la producción, y basada en la importación. La mejora del bienestar que se logró durante el primer gobierno del presidente Chávez se obtuvo mediante mayor intervención del estado en la economía y de la disposición de abundantes ingresos petroleros que permitieron la expansión del consumo tanto público como privado. Durante el 2004 Venezuela experimentó un crecimiento del 17,9 % en su PIB, unos de los más altos del mundo según cifras oficiales y del FMI.

Pero no se puede negar que hubo crecimiento de la producción agrícola, por lo menos hasta el 2008, cuando se le ordena a PDVSA importar alimentos en forma masiva, por un valor superior a los 7.500 millones de dólares.

Podemos afirmar, sin lugar a dudas, que es a partir del año 2006, que comienza la crisis del sector agrícola: el precio del petróleo aumenta y Chávez cree que la disponibilidad de divisas es infinita. Lanzando el país al barranco del socialismo del Siglo XXI, encarga del Ministerio de Agricultura y Tierras a Elías Jaua, y la importación de alimentos y bebidas se eleva a 276 US$ por persona/año, triplicando la cifra la importación promedio ocurrida entre 2001 y 2005 que fue de 80,5 US$ por persona/año (C. Machado Allison) Además de ello la intervención del gobierno se torna más intensa, ocurren las expropiaciones de tierras, las invasiones de fincas productivas y los controles de precios, para luego rematar con esa gigantesca estafa que fue la “gran” Misión AgroVenezuela y el despojo de AGROISLEÑA.

Como el pez, o el perro, que se muerde la cola estamos en un círculo vicioso, condenados a prolongarlo hasta el fin de nuestra existencia, si no somos conscientes de nuestro pasado y de cómo llegamos a la crítica situación que hoy padecemos.

Aragua sin Miedo
Mayo 22, 2016

Decreto de Excepción…. Democrática

Santiago Clavijo A.
Nota de prensa semanal de Aragua en Red


El decreto más reciente del presidente, identificado con el número 2.223 y emitido el 13 de mayo del corriente año, aunque cargado de justificaciones e interpretado de muy diferentes maneras, en el fondo es solo la aceptación escrita de que el régimen es cualquier cosa menos una democracia.

Su contenido contempla cosas que el gobierno viene realizando por la vía de los hechos, que no de derecho, dándole cabida adicional a algunas amenazas que cada día lo son menos al verse ejecutadas, velada o abiertamente, por sus personeros

Sus considerandos, en la búsqueda de justificar lo injustificable, incluyen aseveraciones que son no solo falsas, si no que intentan excusar la incapacidad para gobernar cada vez más evidente en el ejecutivo.

Decir que es a partir de la muerte del presidente Chávez cuando comienza el descontento popular incitado por “todo bicho de uña” pretende esconder las políticas desacertadas e inconexas de este largo desgobierno, cuyos efectos negativos han sido potenciados por la más descarada corrupción de nuestra historia.

Hablar de la legitimidad concedida al presidente en abril del 2013 es pretender que la misma, la legitimidad, se adquiere por lapsos fijos, olvidando que los hechos conducen a su perdida, sobre todo cuando se viola repetidamente la constitución vigente. Pedir respeto a esa supuesta legitimidad contrasta con el desconocimiento diario a la concedida en diciembre por la mayoría de los venezolanos a los 112 diputados que representan el más reciente rechazo electoral al gobierno, que no será el último y que es a lo que verdaderamente le teme el régimen.

Habla de agresiones del sector económico privado cuando ha sido el gobierno el que se ha apropiado y hecho improductivo nuestra industria, desmejorando adicionalmente la producción primaria y deteriorando los servicios a su cargo es lo que siempre hace el ladrón, gritar para que la atención se fije en cualquiera que no sea él.

Unir a todo lo anterior el clima con su Niño, las potencias extranjeras y el paramilitarismo, en la opinión del presidente, lo obligan a escribir “DICTO El siguiente, DECRETO ESTADO DE EXCEPCIÓN Y EMERGENCIA ECONÓMICA”. De allí en adelante se abroga todo lo que se le ocurrió a sus “asesores”, incluyendo como nuevas facultades las que son sus incumplidas obligaciones, excediendo adicionalmente los límites de lo permitido legalmente. Por cierto, ¿cómo se llaman los que dictan?

La Asamblea Nacional hizo lo que tenía que hacer, rechazó el decreto en correspondencia con sus responsabilidades constitucionales y a estas horas no sabemos si el inefable tsj será obligado a demostrar, nuevamente, que Venezuela actualmente está lejos de ser un Estado de Derecho. Decir que un decreto es constitucional no es lo mismo que autorizar su aplicación; zapatero a sus zapatos (en honor al visitante).

Lo más importante, mientras esta actuación pretendía desviar la atención hacia supuestos enemigos de este y del otro mundo, las colas cada vez más largas por comida, medicinas, atención médica hospitalaria, la falta de agua, luz y gas, la delincuencia desatada, su represión, desmedida y afectando a ciudadanos que no tienen nada que ver con ella, la persecución a la protesta justa por el derecho a la salud y a la educación, y la impunidad de los corruptos, entre otros elementos, se siguen encargando de desnudarlo ante los venezolanos, quienes sin distingos de ningún tipo saben que para empezar a trabajar por la recuperación del país es indispensable la salida del que hoy ocupa y no ejerce la primera magistratura.

Las anunciadas, para mañana, maniobras militares en todas las zonas de defensa integral ¿?, con la participación de la FANB, las milicias, los grupos de “civiles” defensores armados de la revolución y cualquier otra instancia diseñada para meter miedo a la sociedad venezolana, fracasarán otra vez en su intento de detener lo indetenible. Este desgobierno no puede continuar, y no lo hará, como consecuencia de sus propias equivocaciones. La solicitud de renuncia, que le ofrece al presidente una salida honorable, se está tornando en separación forzada del cargo ante el peso de un revocatorio constitucional.

Desde Aragua en Red seguimos convocando a la unión de TODOS los venezolanos en torno a un proyecto de país que tenemos que acordar entre TODOS; entendernos en nuestra diversidad es una obligación que no puede seguir siendo postergada.

En Venezuela falta de todo y la de DEMOCRACIA es absoluta.

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miércoles, 9 de marzo de 2016

El comentario de la semana

Santiago Clavijo A.

Cuándo votamos ¿qué sentimos? Siempre he tenido la curiosidad de saber que impulsa a los electores a realizar el ejercicio democrático de concurrir a su mesa de votación, un domingo y sin obligación legal para ello.

Para los que lo hacemos, la obligación es el denominador común, inducida por el convencimiento o por presiones de cualquier tipo. Lo importante es que lo hacemos, y en el momento de culminar el acto sentimos, alivio por haber terminado el proceso y ¿qué más?

Es en ese “qué más” donde está la clave que debe entender todo aspirante a un cargo por elección. La gente vota por una ilusión más que por una certeza y la misma encierra toda una visión de lo que sería un futuro deseable, en primer lugar para él y su entorno inmediato, y después, para el resto.

Si en el tiempo por venir se le demuestra que su decisión fue acertada, al menos parcialmente, es posible que se mantenga respaldando la misma opción; si no, buscará en la próxima oportunidad electoral otra oferta que se asemeje a lo que está deseando.

Para que esa oferta le sea atractiva, e inclusive, para que se anime a prestarle atención, tiene que empezar por no descalificarlo por su decisión anterior. Si se siente “marcado” y de alguna manera, reducido al mundo de los conversos, lo más natural será mantenerse en lo que fue su opción fallida o pasar a integrar el universo de los escépticos.

Los candidatos tienen que hablar para todos, tanto para los que considera “suyos”, como para aquellos que no han acompañado anteriormente sus visiones y propuestas, utilizando un lenguaje claro en lo que denuncian y atractivo e inclusivo en lo que proponen, siempre teniendo en cuenta que los seres humanos estamos eternamente aspirando algo mejor, independientemente de cuales sean nuestras condiciones de vida.

Contribuir a construir entre todos una visión de futuro y ser capaces de dibujarla, ofreciéndose para trabajar en pro de su realización, es la obligación de todo aquel que aspire alcanzar la representación de la gente.

No solo las promesas materiales ganan adeptos, los sueños siempre han sido el impulso fundamental para el trabajo y la lucha, independientemente de la posición socioeconómica que nos identifique en la sociedad.

6 de marzo, 2016

miércoles, 24 de junio de 2015

Lo aparente y lo real en el momento político actual

Santiago Clavijo A.
23 de junio de 2015


Los que no tenemos acceso a los círculos que toman decisiones, ni a fuentes orales de primera mano, solo nos queda leer lo que se filtra a los medios y redes sociales, leer artículos de opinión, escuchar a los analistas políticos, a los amigos cercanos, y tamizar la ola diaria de rumores, si queremos tener opinión propia sobre lo que está ocurriendo o pudiese ocurrir en el escenario político venezolano.

Con esa premisa y aceptando que no pretendemos predecir, mercado muy competido y exclusivo de facultos, nos atrevemos a coincidir con los que hablan de la necesidad de una transición política en Venezuela, precisando que la misma comenzó ya hace tiempo, marcando su inicio la elección de Caldera por el “chiripero”, continuada con la de Chávez, agudizada con su muerte y acelerada por los desatinos del gobierno “encabezado” por Maduro, al que hoy le toca asumir sin remedio, que la suma de errores repetidos lo hacen el responsable prescindible y que nos acercamos a la oportunidad de un nuevo cambio de gobierno, que significará otro paso en dicha transición hacia un país distinto al que hemos tenido por lo menos en los últimos 30 o 40 años, con los errores en el cálculo de fechas que suelen aceptarse cuando se habla de épocas antiguas o por lo menos, que hoy nos lucen lejanas.

En este punto es indispensable aclarar que transición es un proceso y no un evento, por lo que elecciones, decesos, renuncias, nuevas elecciones y cosas por el estilo, son hitos que marcan etapas, no todas de avance y que no necesariamente implican el cambio que se espera de un proceso transicional.

Para ponerlo de manera de que yo lo entienda, venimos de una democracia incipiente que ilusamente creíamos consolidada y aspiramos ver en vigencia una democracia real en la que las libertades políticas y la igualdad de oportunidades sean garantes de mejor calidad de vida para la gente, producto del ejercicio pleno de derechos y obligaciones por parte de cada uno de nosotros.

Lo que conocimos no era lo mejor, sus errores nos trajeron estos otros y el riesgo de seguir cometiéndolos estará presente mientras no aceptemos que todos tenemos algún grado de responsabilidad en lo pasado, en el presente incierto que vivimos y en el diseño de ese futuro que decimos querer distinto.

Y a todas estas ¿qué? No hay lugar a dudas, la situación que vive el país hace indispensable acelerar la transición.

Las realidades económicas demuestran lo erradas que has sido las políticas populistas, que lejos de prepararnos como ciudadanos para enfrentar las crisis, nos desnudan ante nosotros mismos como mendigos en riesgo cierto de perder las migajas que nos mantenían y por tanto, cada vez más desamparados. Enfrentarlas es factible desde el punto de vista técnico; economistas de diferentes vertientes del pensamiento económico han realizado propuestas hasta ahora ignoradas: convocarlos y generar un plan concertado para la recuperación económica luce posible, sobre todo, si entendemos que el peso de la crisis debe recaer sobre los venezolanos de una manera proporcional a la capacidad para soportarla. Pretender repartir uniformemente las cargas mientras los estímulos se concentran en unos pocos, sería seguir dándole píe al argumento de que el cambio lo quieren solo las minorías sociales y económicas menos vulnerables.

Inseguridad es la otra realidad que enfrentamos todos los venezolanos, agravada por una política no solo permisiva, sino proclive a la proliferación de grupos armados que actuando al margen de la ley, amparados por aquellos llamados a hacerla cumplir, se han ido apoderando de territorios y sentimientos, coartándonos en nuestros movimientos y afectando nuestras posesiones, inclusive la que no tiene reposición, al menos en esta vida. La transición demanda acuerdos en el sentido de reprimir con firmeza y con apego a los derechos humanos toda manifestación delincuencial, soportado en un sistema de justicia severo y presto, que deje claro la inconveniencia de apartarse de la ley, reforzado este accionar con un esfuerzo sostenido en educación y en actividades deportivas y recreacionales aplicadas desde la más temprana infancia.

Seguridad jurídica, seguridad personal y seguridad social son las topias que apuntalarían la recuperación que todos estamos demandando.

¿Cómo facilitar la transición?
  1. Aceptar que negociar para resolver conflictos es la única forma de evitar (o suspender) enfrentamientos cruentos entre bandos. 
  2. En principio no hay temas intocables; el grado de concesiones en cada tema puede y debe concertarse entre representantes legítimos de las partes. 
  3. La selección de los negociadores es crucial. Cualquiera no sirve para negociar; se requiere habilidades técnicas y caracteres atemperados, pero sobre todo, quien negocia tiene que representar al grueso de su sector y contar con credibilidad en él. Dicha selección no es parte de nuestras responsabilidades como ciudadanos comunes, pero si una exigencia a los que nos representan. 
  4. Las negociaciones para ser efectivas se adelantan en privado y en un clima de confidencialidad. Esto conspira contra nuestro deseo de saber que está pasando, pero que hay que aceptarlo como indispensable para el éxito. 
  5. Lo más importante es que los que negocian son otros, que no tenemos que estar de acuerdo con ellos en todo y lo más cínico, los que se preocupan por el costo de los acuerdos en su imagen, siempre tendrán la oportunidad de decir que no los comparten. 
  6. ¿Qué está pasando en este momento de la transición? 
  7. Se está negociando, de eso no hay duda. 
  8. A pesar de que hablamos siempre de dos bandos y de que en realidad existen de manera gruesa, los mismos no negocian como tales todo el tiempo e incluso, hay partes de dichos bandos que actualmente no negocian y no parecieran dispuestos a negociar, al menos en lo inmediato. 
  9. La existencia de partes dentro de los bandos hace obligante que las negociaciones sean intra e inter bando, lo que implica dificultades adicionales. 
  10. La oposición no tiene una representación monolítica; se habla de la MUD de los partidos, de los radicales y de los partidarios de una tercera vía. 
  11. Los partidos mayoritarios dentro de la MUD, calificados como tales mediante normativas internas, gracias a un juego que pretende ser muy habilidoso, consultó en primarias algunos nombres y se apresta a designar a la mayoría de sus eventuales representantes en la Asamblea Nacional, garantizándose desde ya la existencia de bancadas por partido, intención que mostraron al asignarse por siglas los resultados de las primarias realizadas.. 
  12. En consecuencia, el uso de la Tarjeta Única para votar por los asambleístas de la MUD, lejos de reflejar un comportamiento amplio, ratifica que en parte de la oposición se mantiene la intención de apropiarse del sentimiento opositor para el beneficio de algunos colores partidistas. Las derrotas son de la unidad y las victorias de los partidos 
  13. Prueba de lo contrario sería que se le ofreciese a los electores la oportunidad de apoyar al partido de su preferencia mediante la selección de su tarjeta y que le permitiesen a los que así lo prefieran, manifestar su deseo de cambio utilizando la Tarjeta Unitaria. Voluntad Popular se diferencia del resto de la MUD y hoy anuncia que mantiene su tarjeta, confiando en estar en la cresta de la ola y resultar el más votado. 
  14. El oficialismo se fracciona, al menos en: los originales (militares 4F y familia del difunto), los que se autocalifican de izquierda (más de un grupo) y los radicales anti democracias occidentales. Aunque los dos últimos lucen en el mismo lote, mantienen discrepancias entre ellos (culturales diría Fernando Mires). 
  15. Las elecciones internas del PSUV definirán la fuerza de cada sector, quedando como incógnita que harán los partidos aliados y las escisiones recientes en el caso de negárseles presencia en las planchas a la asamblea. 
  16. En términos electorales hoy la ventaja pareciera favorecer abiertamente a la oposición y por ello la MUD se comporta altanera y confiada en capitalizar la mayoría para los partidos más grandes dentro de su alianza. 
  17. Es conveniente tener en cuenta que las encuestas hablan ciertamente de un contundente rechazo numérico al gobierno, que no se manifiesta con la misma contundencia al explorarse el apoyo a los partidos conocidos de la MUD. 
  18. Si hay elecciones será por la presión internacional que obliga a guardar las apariencias, porque existe para el gobierno la posibilidad de que si no las gana, al menos logre una votación decorosa, para lo cual por primera vez el oficialismo necesita hacer trampas. 
  19. Por la vía de las parlamentarias, ya anunciadas para el 6 de diciembre, tendríamos escenarios diferentes que considerar, partiendo de (1) que las gane el gobierno y todo siga igual (improbable), (2) las gane el gobierno y decida negociar en lo económico y/o en lo político (probable e improbable), (3) las gane abrumadoramente la oposición y el gobierno negocie (improbable), (4) gana la oposición, con o sin la mayoría contundente y el gobierno se niega a negociar (probable e indeseable) y (5) gana la oposición sin mayoría absoluta, se integra la cámara de acuerdo a la representación proporcional y la asamblea, presidida por la oposición, se hace parte del proceso de transición (probable y deseable). 
  20. Con la oposición ganando las parlamentarias, inclusive con la mayoría absoluta, se plantea la interrogante ¿Y ahora que ganamos, qué hacemos? El impacto político sería muy importante en el componente imagen y autoestima, pero de dudoso valor práctico, particularmente con el gobierno aferrado al poder, que no ha ejercido constitucionalmente y que no hay razón para creer que vaya a hacerlo a partir de ese momento, 
  21. La incertidumbre, para las partes, del camino electoral apuntala la tesis de que una salida democrática no electoral, negociada entre los bandos, pudiese tener acogida mayoritaria en el país. La misma se vería reforzada por la opinión (y los recursos) de la boliburgesía, que se arriesgaría a tener que enfrentar competidores en el futuro, con tal de mantener lo conseguido hasta ahora. 
  22. Adicionalmente, las negociaciones (producto de elecciones o no) cuentan con el apoyo de varios países; los mismos no interactúan todo el tiempo, lo que añade complejidad al proceso. 
  23. Estados Unidos aparentemente decidió abrir operaciones directamente con el gobierno al no vislumbrar posibilidades de contar con una opción fuerte y unida en la oposición. Esto “agarró” movidos particularmente al Estado Vaticano y otros países europeos, mientras que Cuba y Colombia parecen estar en la jugada. 
  24. Con o sin elecciones, y lo que es peor, sin importar el resultado de las mismas, la transición es obligatoria dada la insostenibilidad económica del modelo aplicado y la posibilidad real de un estallido social de consecuencias imprevisibles. Se dice que en cuanto a escasez aún no hemos visto lo peor y que 2016 se vislumbra más difícil, hasta el extremo de que se rumora la existencia de planes de ayuda humanitaria para evitarnos calamidades extremas. 
  25. Los factores que han constituido el oficialismo tienen la necesidad de salvar el capital político que les legó Chávez. La permanencia en el gobierno merma dicho capital cada vez más aceleradamente, como de hecho se está evidenciando en la práctica. 
  26. No nos estamos refiriendo a los que han hecho dinero gracias a la corrupción; esos se interesan por conservarlo (el dinero, no el gobierno) y dadas las magnitudes de las que se hablan, negociar el disfrute de aunque sea solo parte de él les será suficiente. 
  27. Pensamos en quienes tienen un proyecto político, equivocado para nosotros, pero que confían en la incapacidad de la oposición, o ¿debería decir de la MUD?, para resolver el entuerto que ellos encontraron y que están dejando en condiciones muchísimo más graves, después de dilapidar unos ingresos que hubiese permitido un empuje importantísimo al desarrollo de nuestra sociedad. 
  28. Ellos quieren deshacerse del gobierno y entregarlo a quienes a la larga confían poder acusar de ser los responsables del colapso final y así aspirar a retomar posiciones de gobierno. 
  29. En consecuencia, con o sin parlamentarias, preferiblemente con estas para el status quo, tanto para el gobierno como para la MUD, se impone la renuncia del Presidente Maduro (enfermedad, decepción, presión insostenible, compromiso con el proyecto o lo que suene mejor), su reemplazo por el Vicepresidente (el actual o el más conveniente para el momento), llamar a elecciones en 30 días o en el máximo permitido por la constitución y 
  30. elegir por acuerdo político (oficialismo y oposición, todos o parte de ellos) un gobierno constitucional que se encargue de tomar las duras medidas que no se pueden seguir sorteando, que aguante con mercadeo político, programas selectivos de apoyo a los realmente más necesitados y apoyo militar para el control de los colectivos armados, calificándolos como lo que son, fuerzas paramilitares que intentan substituir a los cuerpos constitucionalmente autorizados para la defensa de la sociedad, y lo más fundamental, que se aboque a la reinstitucionalización del Estado venezolano, mediante la vía legal más apropiada. Voluntarios estamos seguros que hay, y algunos, creemos, lo harían con la mejor intención y la capacidad necesaria para armar los equipos de trabajo indispensables. 
Piensan que lo escrito es producto de la imaginación. Ojalá tuviésemos esa capacidad.