Monagas tiene tres opciones para las elecciones de gobernadores. Por el Psuv, Chávez impuso a Yelitze Santaella, y por parte de la unidad, está Soraya Hernández, quien fue electa en las primarias, y José Gregorio Briceño, quien brincó la talanquera por segunda vez y la oposición le abrió los brazos como al hijo pródigo
JESENIA FREITEZ GUEDEZ / DAYIMAR AYALA ALTUVE
Nació en Caicara de Maturín hace 45 años. Sus padres se divorciaron cuando era muy pequeño y la mayor parte de su formación se la dio su abuelo materno. Es católico y dicen que prácticamente "se crió en una iglesia".
Su equipo de trabajo lo define como "un ser humano muy jodedor", sobretodo con las periodistas, más si están embarazadas. Su comida favorita es la sopa de Guara-Guara, que es un pez de río. Le gusta acompañar todas las comidas con Toddy. Hasta con parrilla le gusta tomar la bebida achocolatada.
Es muy fanático de los Leones del Caracas. "Si gana su equipo chalequea a los magallaneros", comenta uno de sus compañeros de trabajo, quien además cuenta que una vez, cuando ganaron los melenudos, mandó a su asistente a comprar 9 arepas y se las mandó a un alcalde del oficialismo fanático del equipo turco.
Sus amigos dicen que le gusta bailar de todo, especialmente "raspacanillas". Usa perfumes fuertes, tanto que su olor lo anuncia al llegar a algún lugar. Es metódico, suele usar camisas manga larga, y su amuleto es un rosario que le regaló su mamá. Está casado y dentro del matrimonio tiene dos hijos, aunque él dice tener cinco. Es adicto al Twitter y las redes sociales.
LA CANDIDATA DE NOMBRE DUAL
La abanderada en Monagas por el Partido Socialista Unido de Venezuela tiene una dualidad en su nombre: Yelitze Santaella, aunque muchos le digan Yelitza. Incluso su cuenta en Twitter (@yelitzePSUV) escribe mal el nombre en la biografía.
Nació en Delta Amacuro hace 52 años. Proviene de una familia de agricultores, se graduó de profesora y tiene un postgrado en Orientación. Le gusta que la llamen maestra.
Cilia Flores era la mujer más poderosa del PSUV hasta que se fue a la Procuraduría General de la República. Ahora el rol lo cumple Santaella, quien administra los recursos del partido rojo, se ocupa de las finanzas y los números, es la vicepresidenta para la región oriental y ahora asumió la candidatura por Monagas para hacerle frente a su excompañero de filas, José Gregorio El Gato Briceño.
Ser la abanderada roja en Monagas no parece ser un hecho aislado, ella forma parte de la llave de Diosdado Cabello en la región y hasta en la misma Asamblea Nacional, donde fue diputada hasta que comenzó la campaña. Antes, fue gobernadora de su estado natal. En "el Delta" estuvo por dos períodos consecutivos como mandataria regional.
La primera vez llegó como candidata del MAS.Siempre está sonriente y es del grupo de mujeres de la revolución que siempre viste de rojo, sea con guayaberas de lino, camisas o chemisse. Un informante del PSUV reveló que es muy "pasiva, equilibrada y sosegada".
NO SE DEJA ARREBATAR LA CANDIDATURA
Soraya Hernández ganó las primarias y es la abanderada por la Unidad para medirse en las regionales del 16 de diciembre por la gobernación de Monagas.
Ha tenido que defender su candidatura de chavistas y opositores, luego de que José Gregorio Briceño decidiera salirse de las filas del PSUV y autodenominarse opositor.
Nació y se crió en el caserío Chachipo. Es abogada, especializada en el área penal, pero la mayor parte de su vida profesional ha estado enfocada en gestión pública. Está casada y tiene dos hijas, con las cuales comparte las actividades políticas. Una de ellas, aunque no tiene necesidad, trabaja en una tienda en un centro comercial.
La candidata poco desayuna en familia, pero tiene como ritual hacerles café a lo suyos todas las mañanas. Además, acostumbra a almorzar en casa, cuando las actividades de campaña se lo permiten.
Quienes la han acompañado durante la contienda electoral cuentan que trata a la gente con respeto pero con confianza. "Está más gordita desde que es candidata porque se la pasa pellizcando cuanta comida le ponen enfrente", afirma uno de sus conocidos. Prefiere las carnes blancas.
Hernández goza de buen humor, sus amigos aplauden que tiene la habilidad de "reírse de sí misma". Fácilmente hace chistes acerca de su cabello. Es fanática de la Vinotinto. "Muy poca veces la he visto bailando, pareciera que no sabe", dice un conocido. Fue secretaria de gobierno durante la gestión del adeco Guillermo Call y fue el que entregó la gobernación al Gato Briceño cuando éste asumió el mando.


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