El secretario general de AD, Henry Ramos Allup, afirma que opositores y chavistas impiden el debate, por lo que plantea la mediación de un tercero para el conflicto nacional. Cree que el país debe evaluar y juzgar por igual a dirigentes de la MUD y del oficialismo
YOSSELYN TORRES
En una conversación tras una rueda de prensa de la Mesa de la Unidad el martes de Carnaval, el dirigente adeco consideró que se puede aprovechar la proyección en cadena nacional en radio y televisión para llegarle a todo el país. Ramos Allup no ve ese debate que convoca el presidente Nicolás Maduro como un pacto o negociación.
Está claro que de allí no saldrá nada. Pero cree que es importante exponer lo que el oficialismo hace mal y presentar las propuestas de la Unidad. Sin embargo, enfatizó que es vital el consenso de toda la Mesa de la Unidad Democrática. "Yo solo iría a Miraflores con todos", dijo en esa oportunidad. En ese entonces las protestas habían dejado muertos, pero no los 35 de ahora.
Tampoco el Tribunal Supremo de Justicia ejecutaba las destituciones de los alcaldes Enzo Scarano de San Diego (Carabobo) ni de Daniel Ceballos de San Cristóbal (Táchira). No obstante, ayer Ramos Allup mantenían la idea de encarar a Maduro.
En la reunión de la Unidad con la comisión de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el dirigente de AD sostuvo que "existen actores de lado y lado, oposición y chavismo, que impiden el diálogo porque les tumba su agenda política".
Sustentó su opinión en el reporte de las encuestas, cuyos números indican que la mayoría de los venezolanos quiere el diálogo. "Que se encaren directamente el Gobierno y la oposición y se digan lo que cada uno se tenga que decir. Podría surgir una solución a este atolladero en el que se encuentra el país", aseguró.
Propone que se establezca el diálogo contando con un tercero "de buena fe", electo a través del mutuo acuerdo. Pero eso sí, que salga a la luz pública, porque la MUD "no aceptará reuniones en secreto".
La Unidad mantiene las condiciones para dialogar con el jefe de Estado: la libertad del dirigente Leopoldo López y de todos los presos políticos, el regreso de los exiliados y la anulación de los juicios contra la disidencia; desarme de los grupos armados; justicia para todas las víctimas de la represión y una investigación independiente que culmine en detención, enjuiciamiento y castigo a quienes perpetraron crímenes en el marco de las protestas. Habrá que esperar qué se logra en las próximas reuniones de la Mesa, si acatan la propuesta del dirigente de AD.
PATADA A LA MESA
Ramos Allup aprovechó para manifestar que es una "atrocidad" la destitución de María Corina Machado de su cargo como diputada en la Asamblea Nacional, luego de participar en la sesión de la Organización de Estados Americanos.
A diferencia del secretario de AD, Ricardo Sánchez, diputado suplente de Machado, manifestó el martes que tras la destitución arbitraria de su principal, el Gobierno le dio una patada al diálogo. Pensó que a través del debate se resolverían los problemas, y lamentó haberse equivocado.


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