Tiempo en el poder o calidad de gestión pasan a segundo plano en el contexto actual venezolano. Expertos afirman que el conflicto principal es la medición de fuerzas entre chavismo y oposición. Consideran que nuevos líderes han surgido a pesar de encontrarse en un cuadro complicado, tal es el caso de López y Capriles quienes estuvieron inhabilitados
VANESSA HACES GONZATTI
Conde considera que la oposición "vive un proceso de transformación. Hay viejos liderazgos que aún tienen presencia y nuevos líderes como Henrique Capriles Radonski o Leopoldo López".
En las próximas elecciones regionales se medirán por la MUD líderes de larga data como Morel Rodríguez en Nueva Esparta (gobernador entre 1989 a 1995 y de nuevo desde 2004), Henrique Salas Feo en Carabobo (que gobierna desde 1996, precedido por su padre, y con un bache de 4 años entre 2004 y 2008) o Andrés Velásquez en Bolívar (que ya gobernó entre 1989 y 1995 y se ha mantenido como dirigente), así como nuevas caras que han trabajado silenciosamente como Hernán Núñez en Sucre.
"El ejercicio de la política ha estado muy restringido.La actividad gremial y sindical ha desparecido. De esta dinámica es que surgen los nuevos liderazgos y eso requiere un proceso de vida democrática", apunta Conde.
Considera que el reto principal es que la oposición debe aferrarse a lo que tiene porque se está enfrentando "a un enemigo muy poderoso que quiere destruirla, y a un proceso de regeneración interna" paralelamente.
Asimismo, recuerda que Capriles estuvo preso, y López está inhabilitado, al igual que otros líderes importantes. Mantiene que hay que hacer un esfuerzo para comprender lo difícil que es ejercer la política en Venezuela pues la protesta organizada tiende a ser criminalizada.
Conde rescata que dentro de ese cuadro han surgido nuevos políticos. Por parte del oficialismo, sin embargo, apunta que continúa Aristóbulo Istúriz, por ejemplo. "¿Cuáles grandes liderazgos tienen? No los tienen".
FORCEJEO PERMANENTE
Por su parte, Luis Salamanca indica que el "asunto con mayor peso es el chavismo oposición, es el principal". El fenómeno es tan fuerte, de acuerdo con el politólogo, que "hace pasar por alto otros temas como la gestión, aunque regionalmente es un factor de mucho peso. Hay un forcejeo permanente entre chavistas y opositores por quién tiene más poder", sostiene.
Salamanca apunta que la diferencia mayor radica en que Hugo Chávez siente que puede ganar él solo. "No sé quién del chavismo tiene liderazgo propio; la oposición por su parte tiene liderazgos más enraizados". Es por eso que considera más factible esta vez el voto castigo: "Los chavistas tienen una extraña manera de relacionarse con Chávez y su círculo. Aman al Presidente pero pueden detestar al mandatario regional.
El candidato del PSUV siempre tendrá unas muletas por el modelo de ventajismo electoral que se consolidó con las elecciones presidenciales. Los candidatos de Chávez tienen recursos hasta para repartir viviendas. ¿Se podrá ganar frente a ese aparato?".
El politólogo agrega que para la oposición es muy peligroso ir divididos, como es el caso en el estado Monagas y Táchira, hasta ahora. "Las elecciones de 2010 y de 2012 demostraron que la mejor opción es la Unidad".


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