Nada mal... De allí en adelante, Henrique Capriles, como el muchacho de la película, ha llevado adelante una campaña titánica y heroica. Enfrentando la violencia corriente del gobierno despótico, ha recorrido todo el país en el abrazo incesante de un pueblo esperanzado
GERMÁN CABRERA T.
Luego, en transparente y buena lid eligieron, mediante el voto popular, al Candidato Unitario a la Presidencia de la República que, como todos sabemos, resultó ser Henrique Capriles Radonski. A continuación los demás candidatos le proporcionaron su apoyo irrestricto, de manera que, a partir de ese momento, sin mezquindades ni rencores, el candidato elegido pasó a ser el candidato de todos los venezolanos de espíritu democrático.
Nada mal... De allí en adelante, Henrique Capriles, como el muchacho de la película, ha llevado adelante una campaña titánica y heroica. Enfrentando la violencia corriente del gobierno despótico, ha recorrido todo el país en el abrazo incesante de un pueblo esperanzado.
Su lenguaje firme y sereno le ha ubicado por encima de las provocaciones e insultos del Gran Capataz. Con frescura y optimismo habla de un futuro de progreso, sin odios, sin resentimientos, sin dogmas absurdos, sin liderazgos mesiánicos. Ahora nos toca cumplir a nosotros.
Cumpliremos de la manera más hermosa: acudiremos a votar masivamente por nuestro candidato. No lo haremos en forma de batallones, ni brigadas, ni escuadrones, ni compañías. No seremos la tropa de ningún ejército, ni hablaremos de guerra, ni de aplastar al enemigo.
Lo haremos orgullosos de nuestra condición civil, como ciudadanos comunes que quieren vivir una vida productiva y serena, en paz consigo mismos y con los demás, sin la amenaza constante de un gobierno ladrón de los bienes ajenos, sin la agresión cotidiana de los insultos y descalificaciones desde el Poder.
Lo haremos para que retornen los ciudadanos que emigraron en busca de las oportunidades que su país les niega. Lo haremos para que ninguna madre sufra la muerte de un hijo en manos del hampa.
Lo haremos para crear un sistema educativo ejemplar, para que los presos puedan reincorporarse creativamente a la sociedad, para que no haya presos políticos del Presidente, para recuperar la independencia y dignificación de los Poderes del Estado, para que ningún empleado público tenga que humillarse como forma de mantener su trabajo, para que ningún enfermo muera desasistido en hospitales abandonados, para contar con policías honestos que nos protejan, para que no nos secuestren más, para que las empresas básicas del Estado funcionen bien en manos de técnicos preparados y no de militantes obsecuentes, para que no se utilicen los bienes públicos para beneficio del Partido de Gobierno ni se regalen afuera los servicios que se le niegan al ciudadano.
Lo haremos en definitiva para sacarnos de encima tanta mediocridad, tanto maltrato, tanta mentira y tanta habladera de paja... Esta es LA oportunidad, después habrá en juego muchas variables inconvenientes, después tal vez sea demasiado tarde. Estamos haciendo historia, vamos todos a votar.


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