ATENCIÓN USUARIOS DE ARAGUA SIN MIEDO

La computadora desde donde actualizamos la página web de la organización y publicamos los anuncios de los eventos está dañada desde la mañana del domingo 12 de marzo de 2017, por lo que les informamos que haremos una pausa técnica en la actualización mientras resolvemos los inconvenientes. Gracias por su atención!!!

jueves, 17 de mayo de 2012

POR MI MADRE: MEDIOS MILITANTES


Tal Cual


Los medios del Estado son todo, menos públicos. Son auténticas herramientas políticas. Hace semanas los impresos chavistas publicaban afiches a dos páginas con el "Pa’lante Comandante" que hasta terminaron pegados en postes como pendones partidistas. Ni hablar del uso de las pantallas y señales de radio como si fueran manejados por la dirección de propaganda del PSUV.

Ayer los chavistas reunidos frente al Parlamento para vociferar el guión acostumbrado a los opositores que consignaban la Ley de Misiones hasta usaron el diario manejado por Jorge Rodríguez como bandera. Lo mismo daba que sacaran afiches del Polo Patriótico o periódicos de la "revolución", como el partido rojo los tilda en sus volantes pidiendo "libertad de información". Ayer, por ejemplo, un periodista de ANTV, Ricardo Cabrita, hasta gritaba consignas con su gorra de "todo 11 tiene su 13". Los enviados de Ávila TV estaban de provocadores habituales. A Cabeza e’ Mango y la negra de Zurda Conducta les molestó darse cuenta que ya no tienen patente de corso y la PNB les puso un parao. Andaban furibundos porque eran los funcionarios quienes los "agredieron" y terminaron gritándoles insultos a los propios funcionarios formados bajo la égida del rojo rojito Tareck El Aissami. Estos no son periodistas, cada uno es ejemplo de la descomposición del oficio. Son militantes tras un micrófono.

Ejemplo de ese "periodismo necesario" que tanto propugnan. Pena ajena.

INDÍGENAS EN MANHATTAN


En un alarde de antiimperialismo galopante, el Círculo Bolivariano Alberto Lovera de Nueva York y el American Indian Community House realizaron anoche una "ceremonia" junto a la ex diputada Nohelí Pocaterra para orar por la salud del comediante presidente en una calle de la Gran Manzana. Seguro Nohelí se fue con su cupo Cadivi y asistió asqueada de tanto capitalismo salvaje opresor. No se debe haber tomado ni una Coca Cola, mucho menos comerse una hamburguesa, cero visita al Empire State. Nada. Está allí en la "capital del mundo" para comenzar la revolución indígena, con su líder espiritual Chacu, y acabar con el Imperio a punta de rezos. ¡Uh Oh, Chávez wont go!

A TRES BOCAS MEJOR

Lanz es un hombre de sólida formación intelectual.

Por sus lecturas y afanes académicos invertidos en ese sumidero que es la izquierda vegetativa, desmonta las aberraciones del socialismo histórico, y a riesgo de que Maduro lo califique de hablador de pendejadas, habla del culto a la personalidad, la abyecta burocracia y la corrupción estatista. Don Rigoberto quiere un socialismo ideal que no existe porque los únicos que lo pueden construir son unos chafarotes que descreen de los crímenes del Padrecito Stalin; que juran que Pol Pot es una reedición de Gandhi; que la caída del muro es un montaje de CNN y, para no ir muy lejos, que los tímidos cambios en la economía cubana son vainas mediáticas que Telesur se ha demorado en desmontar.

Don Rigoberto es, lo es aún, uno de los pocos hombres del chavismo con quien se puede conversar; la columna A Tres Manos es una prueba de ello y por la que Aporrea le hará pagar a su hora su debilidad. A veces Don Rigoberto pinta demócrata. Pero basta que huela la cercanía de Lagos o Cardozo para que lanz(a) en ristre salga a clamar por actos de soberanía ideológica frente a tales intrusos que ni el Savonarola de Britto García. Rigoberto debería sincerarse, hacer una confesión por sus debilidades y pedir un espacio en VTV al lado de dos lumbreras del proceso, los Robertos, y bolserías a un lado, mostrarse como lo que nunca ha dejado ser: un mirista de los setenta que sentía asco frente a los masistas. A tres bocas, pues.

No hay comentarios:

Publicar un comentario