ATENCIÓN USUARIOS DE ARAGUA SIN MIEDO

La computadora desde donde actualizamos la página web de la organización y publicamos los anuncios de los eventos está dañada desde la mañana del domingo 12 de marzo de 2017, por lo que les informamos que haremos una pausa técnica en la actualización mientras resolvemos los inconvenientes. Gracias por su atención!!!

martes, 17 de abril de 2012

11A/12A (Y II)


ENRIQUE OCHOA ANTICH - Tal Cual
eochoaantich@gmail.com
@EOchoaAntich

La semana pasada, reivindicamos el 11A como una rebelión civil y popular que, en nombre de las inmensas mayorías nacionales, logró su cometido: la renuncia del Presidente. Fue un camino constitucional y, por tanto, legítimo.

Logrado el cometido, la consecuencia natural y lógica habría sido la conformación de una Junta Militar cuya única tarea, constatado el vacío de poder producto de la voluntad de renuncia del Presidente (como fue luego confirmado por sentencia del propio TSJ), debió haber sido el aseguramiento del orden público y la garantía de todas las seguridades a los parlamentarios para que se pudieran reunir a deliberar, como depositarios por excelencia de la soberanía popular. La designación del Presidente de la Asamblea como sustituto interino del Presidente de la República o de su primer Vicepresidente (según se ha sabido, William Lara andaba ofreciendo ausentarse de la Cámara para facilitar las cosas), no habría tenido discusión alguna, ni en Venezuela ni en el mundo entero. Montado Chávez en el avión hacia La Habana como pedía, respetando los parámetros constitucionales que la nación se había dado y conservando todas las instituciones, se habrían convocado sin contratiempos las elecciones anticipadas para elegir a un nuevo Presidente de la República y habría sido el pueblo el que, democráticamente, nos habría enrumbado hacia derroteros en todo diferentes a los que ha debido sufrir el país por una década aún.

Pero un puñado de empresarios que, como afirmara alguna vez Jorge Olavarría, creía estarse ganando la mayoría accionaria de una empresa, se encargó de destruir con sus pies lo que la sociedad política y civil de entonces, es verdad, espontáneamente y sin conducción política clara, había logrado. En pocas horas, patearon en Palacio la legitimidad de calle que el movimiento popular había adquirido.

Sostengo que el momento de quiebre, que el punto de inflexión que estropeó una de las jornadas de rebelión civil, popular y democrática más hermosas de toda nuestra historia, fue la designación de Pedro Carmona como ilegítimo Presidente de la República por los militares ¡en Fuerte Tiuna! Ese día se produjo una de las más formidables taumaturgias políticas de que se tenga memoria: el teniente coronel Presidente, quien escasos diez años antes había intentado fallídamente un golpe de Estado contra otro Presidente también legítimo como lo era ahora él mismo, se convirtió a los ojos de las mayorías nacionales y del planeta entero en un demócrata, en un símbolo de la democracia venezolana y lationamericana; y quienes defendíamos la democracia frente a la amenaza autocrática y totalitaria, en golpistas de baja ralea.

Lecciones, pues, de la historia reciente. Ha sido justamente a partir de la autocrítica que respecto de ellas ha hecho la oposición, que hemos podido construir la estrategia de la "ruta democrática" y la formidable dirección política de la MUD. Autocrítica que nos enrumbó del 2006 en adelante a victorias impensables después del 2002 y, hoy, si hacemos las cosas bien, de cara al 7-O, a las puertas del poder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario