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miércoles, 29 de febrero de 2012

Carnaval socialista XXI

CARLOS J. SOUCRE - Tal Cual
agueda_soucre@hotmail.com


Sobre ese jolgorio de hace días leímos agradables crónicas de Nicanor Bolet Peraza y de Lucas Manzano.

La mía de hoy ante lo presenciado en no pocos lugares tiene que ser muy desagradable. Días vaporosos e inútiles y de gentes en las más crudas exposiciones de sus vicios y de sus breves y brutales apetitos. Total ausencia de imaginación. Un mundo desacordado y de alegrías inmotivadas. Se sonaban pitos o peroles de Cocacola, papelillos lanzados en forma desganada y espantosas fanfarrias musicales dolorosas a los sentidos.

Un corro de sujetos bailaban como dementes y dando voces, gritaban algo así como ¡Uh, Ah, Uh, Ah! y hacían obscenidades. Más allá otros al descubierto, con el sexo cambiado, mechones hermafroditas sobre la frente o lacias melenas de mujerzuelas. Se sentían estimados. Otros pensaron que debían inventar algo que se saliese de lo académico: Se tomaban por la cintura y se disparaban berreantes como peligrosas manadas de jabalíes. Luego vimos que venía el dios de todo eso, ese fulano Momo de cara enharinada y cubierto de burdas hopalandas entre un viento borracho; marchaba presidiendo una turba maloliente muy parecida a la de esas marchas chavistas que tanto han emporcado a esta ciudad.

Cuando llegó el tal Momo lo saludó una música soez y escalofriante que resbalaba por los nervios como un lagarto de patas inexpertas. Hacia una plaza ya en penumbras, iban cortejos de figuras cubiertas con paños repulsivos que reían con acidez entre densos vapores de tabaco y monóxido de carbono. Unos mozalbetes bailaban, pero esta vez como repugnantes monos, y unas mujeres chillaban y hacían subir sus sexos como las gallinas, pero los monos no se parecían a los gallos. Atroces almagres brillaban en la noche caliente y agitada. No se veían máscaras, claro, ¿quién está hoy para inocentadas? Nadie piensa en ocultar sus miserias, sino exhibirlas, ya que les son respetadas. Pareciera ser esto uno de los progresos y logros más lúcidos y lucidos de esta revolución a cuyo frente marcha un Bolívar de cartón­piedra contrahecho como aquel al que este régimen hizo desfilar, ¿lo recuerdan?, allá en Brasil al ritmo de sambas burdeleras. Decidí retirarme, y al hacerlo, me salen al paso unos seres como si hubiesen sido abortados por brujas de la Edad Media, ojos de mochuelos, barbas escalofriantes, desteñidas melenas como de cadáveres y ropas agrias en cuerpos de emasculados.

Se entendían por medio de mimos y luego se disparaban en motos sopladas por el diablo. Son los nuevos brutos, brutos blandengues que fabrica este socialismo XXI. NOTA. En lo de Angostura, Chávez proclamó: "Solo yo tengo idas". Pero resulta que el gran escritor mexicano Carlos Fuentes le dijo un día: "Usted lo que tiene en esa cabeza es un basurero".

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