fotos | ELADIO TORRES
| Arriba: En la barra de Carlos nunca ha faltado el café Abajo: No hay sustitutos para el humeante marroncito |
Así pasa en Santa Cruz de Aragua, y en la cafetería ubicada en el cruce de las calles Sucre y Hernández Nadal, una de las más populares y concurridas en esta población, Carlos Guillén nos explica la manera como puede seguir manteniendo satisfecha a los consumidores.
“Dame un marroncito, pero que sepa a café”, le dice uno de sus habituales clientes, y el hombre le dice que afortunadamente todavía le llega el producto. “Nosotros compramos café en grano, y bajo esta presentación nunca nos ha faltado”, terminó diciendo el hombre tras el mostrador.
Lo cierto es que los especuladores que esconden el café hasta ahora se han limitado a mantener su ilegal negocio con el café molido, el cual llega en ráfagas a los abastos y supermercados y de igual manera se esfuma, porque los compradores nerviosos se lo llevan con prontitud de los anaqueles.


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