Sábado, 17 mayo a las 21:28:25
La constancia y esfuerzo de una vecina ha logrado mantenerla ruta de recolección diferenciada, a pesar de las dificultades, inspirada por la naturaleza.
En 2003, se crea la Fundación para el Desarrollo Ambiental Comunitario (Fundac) para la transferencia de conocimiento científico alcanzado por las investigaciones realizadas por Leslie Garboza, experta en gestión de residuos sólidos. Con un proyecto bautizado como Sistema de Ruta Ambiental, se diseñó un programa de formación de centros educativos y vecinos para la clasificación de residuos sólidos desde el origen, su recolección y disposición final. Todo esto para el reciclaje por medio de recuperadoras como proceso para la purificación del aire, al reducir el uso de los vertederos a cielo abierto.
Con el aporte del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Fundacite Aragua y el Fondo Nacional para la Ciencia y Tecnología (Fonacit), se logró la construcción de la Unidad de Gestión Ambiental “Ramona Ferreira” como centro de acopio y sede administrativa de Fundac en 2003. Entonces vecinos organizados asumieron la ejecución del programa, que brinda el servicio diario de aseo urbano a 23 instituciones educativas públicas de la parroquia Joaquín Crespo, así como a las viviendas, comercios y empresas de la urbanización Girardot y los barrios Portillito y 12 de Febrero.
Los inicios fueron difíciles. Talleres de sensibilización y adiestramiento comunitario para la clasificación del vidrio, plástico, papel, cartón, metal, orgánicos y no recuperables, mediante colores y envases, como los colocados en cada uno de los edificios de la urbanización. El rechazo de algunos vecinos y el entusiasmo de otros, hasta lograr la sinergia comunitaria. La búsqueda de personal para la recolección, que incluía a personas propias de la comunidad para las más ligeras, con un conteo de pasos específicos para poder ser realizadas por personas de tercera edad o con movilidad física reducida.
En este proceso fue fundamental la inclusión de las escuelas. Los niños aprendieron rápidamente y transmitieron a sus padres. Casos de éxito como el liceo Jesús Pacheco Rojas, frente al Terminal de Maracay, donde los estudiantes clasifican desde el jardín de infancia hasta el quinto año de diversificado.
Además de la Unidad de Gestión Ambiental donde acopian los residuos clasificados para reordenarlos, limpiarlos y poder venderlos a recuperadoras, el proyecto incluye cuatro camiones, cuatro carritos para veredas y 17 personas en su nómina, la cual depende de la alcaldía de Girardot.
RENOVACIÓN Y CAMBIO
Fundac enfrenta hoy nuevos retos. Con el mismo presupuesto desde 2004, sólo quedan cinco empleados que devengan 2 mil bolívares mensuales y por falta de mantenimiento, sólo trabajan dos o tres camiones, lo que ha mermado considerablemente la recolección. Esto ha provocado un problema económico a la ONG, que a pesar de prestar el servicio diario de aseo urbano, no cobra por el mismo, mientras la venta de lo recolectado sólo cubre gastos administrativos.
Ramona Ferreira, fundadora y presidenta de Fundac y vicepresidenta de la Asociación Nacional de Recicladores de Venezuela, revela que uno de los camiones cubre la ruta escolar. Luego otro sale a recolectar cualquier bolsa así como chatarra desde una chapa de botella hasta una nevera. “Antes recolectábamos 250 kilos de vidrio por semana, actualmente menos de 100, por lo que perdemos la oportunidad ahora que subieron los precios en las recuperadoras”, revela Ferreira, quien había pensado en abandonar por la falta de personal, ayuda oficial y esfuerzo, a sus 70 años. “Para mí esto no es un beneficio económico, sino colaborar con la naturaleza, ¿qué le vamos a dejar a nuestros hijos y nietos?”.
Ahora Fundac tendrá una nueva directiva, conformada por Efraín Viloria, Eduardo Sequera y Rafael Flores, quienes apoyarán a Ferreira para lograr algunos cambios estructurales con el Instituto Autónomo de Recolección, Ornato y Mantenimiento Municipal (Iaromm) y la alcaldía, con el enlace de la concejal Keila Vidal, para homologar los salarios al sueldo mínimo, expandir la ruta en la parroquia, recuperar los camiones dañados e incluso lograr la transferencia del cobro del servicio.
“Queremos aprovechar las Brigadas Ambientalistas que impulsa la Zona Educativa para volver a formar a la comunidad y regresar a las escuelas”, explicó Sequera, también docente, mientras Flores, nuevo Jefe de Operaciones, comenta que desean llegar a Guasimal, pero hace falta volver a formar a los vecinos. “Si antes de las 550 viviendas del sector I de la urbanización Girardot, clasificaban 300 familias, ahora sólo lo hacen 100”, alertó Ferreira.
Jeanfreddy Gutiérrez Torres
Foto César Bracamonte



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