Troneras y basura se apoderan de Cúa. Vecinos denuncian que el alcalde no hace nada para solucionar problemas. Quienes allí viven deben pagar aseo particular luego de 8 días con desechos frente a sus casas. Sus habitantes reclamaron que asfaltan las carreteras solo en época electoral o temporada de lluvias
ANA MARÍA LÓPEZ
En Las Filas de Cúa, frente a la escuela Lesbia Plate, los representantes de los niños ven cómo los huecos se agrandan con el pasar de los días, además de soportar el olor nauseabundo de las bolsas de basura debido a que el transportes de recolección de desechos pasa cada ocho días porque la empresa no tiene suficientes camiones para hacer la ronda diaria.
Ángel García denunció que los trabajos de asfaltado no se hacen debidamente, pues cuando se dignan a romper las calles para echarles el manto asfáltico lo realizan en temporada de lluvias. Ello produce que en seis meses nuevamente la tronera se abra y continúen los problemas viales. Para que tapen los huecos, contó García, pasan mínimo dos años. De ser época electoral quizás la administración a cargo de esos trabajos aprovecha para embellecer algunas calles.
HASTA ARRIBA DE BASURA
La comunidad denunció a Tal Cual que el alcalde de la entidad, Edinson Sarmiento, “no ha hecho nada por el pueblo”. En el centro de Cúa, exactamente en el sector de la quebrada La Vega, sus habitantes esperan por la recolección de basura. En última instancia al ver que pasan hasta dos semanas con los desechos frente a sus casas, llenándose de gusanos, ratas y cucarachas, se ven en la necesidad de pagar a personas particulares que con sus camiones ofrecen botarla por el módico precio de 30 bolívares por casa.
La falta de recolección de desechos se debe a que hay pocos camiones, pues no les hacen el debido mantenimiento, según se pudo conocer. Para reparar los vehículos “les quitan repuestos de unos para ponérselos a los otros”, denunció García. En un recorrido por la zona se constató además que en la carretera Cúa-Tácata hay tres camiones recolectores y una cisterna, prácticamente abandonados.
En el barrio La Laguna la historia se repite y en Portachuelo “debemos pagarle a los borrachitos para que nos boten la basura”, pues pasan las semanas y el personal de aseo no llega al lugar, denunció Ingrid Ortiz (59).
Desde hace 20 años las familias que habitan allí carecen de agua potable. Y aunque han acudido en numerosas oportunidades a la alcaldía a solicitar una tubería, siguen esperando que aprueben la solicitud. Yamile Soto (23) explicó que debe pagar 30 bolívares por una cisterna para que le llenen los tobos de agua y tanques. Entre toda la zona acordaron pagar semanalmente el servicio.
En Las Mercedes de Cúa “eso está feísimo”, exclamaron los que allí viven. La señora Carmen, nombre ficticio de quien trabaja en una institución gubernamental., criticó que el pequeño pueblo de los Valles del Tuy no reciba un “cariñito” de sus alcaldes, pues las calles están destrozadas, el alumbrado público no sirve y la delincuencia se apodera cada día más frente a sus habitantes indefensos.


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