Luisa Estella Morales mostró sus costuras al elogiar al proceso revolucionario como motor del Poder Judicial. Nicolás Maduro recibió honores presidenciales pero no fue invitado a hablar ni recibió el “¡Uh!, ¡Ah!”
KEILYN ITRIAGO MARRUFO
Se vanaglorió de haber mejorado los tiempos de respuesta ante las causas tratadas, así como de haber correspondido a lo establecido en el reformado Código Orgánico Procesal Penal con la creación de 11 tribunales municipales que atenderán delitos menos graves. Pero, los números ofrecidos fueron poco claros.
Cuando dio cuenta del resultado judicial, Morales detalló que hubo un incremento de 5% en el número de sentencias emitidas por el máximo juzgado del país, por cuanto se dictaron 7.348 sentencias, mientras que en 2011 fueron 6.695.
Sin embargo, el año pasado en la misma actividad aseguró, y así quedó claro en la nota de prensa emanada de la institución, que habían sido 7.394 sentencias, una cifra más “inflada” que la citada ayer.
Por otro lado, la página web de la misma institución refleja que el total de expedientes recibidos en 2011 fue de 7.197 y en 2012 se completaron 6.953.
Como se verá, hay una incongruencia entre los números presentados a las cámaras, los que se transmiten a los periodistas, y los que pueden verse en la misma plataforma tecnológica que justamente ayer la presidenta del TSJ alabó por los marcados avances informáticos experimentados en los que se invirtieron 71,26 millones de bolívares.
TRABAJARON A MILLÓN
De ser ciertas las cifras presentadas ayer, es decir, que en efecto se sentenciaron 7.348 casos, sorprende la velocidad con la que actuó el Poder Judicial.
Un cálculo basado en los 365 días del año, sin tomar en cuenta feriados ni fines de semana ni vacaciones judiciales, da cuenta de que diariamente se decidieron 20 causas. De acuerdo con Luisa Estella Morales, en total el Poder Judicial dio ingreso a 1.003.567 causas, y emitió 782.473 veredictos, que pueden incluir casos iniciados en períodos anteriores.
La magistrada lo dejó claro: se trató de una rendición de cuentas especial porque el actuar del TSJ se adecuó al Plan Nacional Simón Bolivar 2007-2013, “que se nos estableció”. En su discurso no faltaron avocaciones en rechazo al capitalismo salvaje y a la conquista de la libertad. “La institucionalidad no puede ser vacía como pretenden algunos, tiene que tener alma”, afirmó.
MADURO CALLADITO
El discurso de más de una hora pronunciado por el presidente Hugo Chávez en el acto solemne anterior contrastó con la presencia del vicepresidente Nicolás Maduro, quien recibió los mismos honores militares y la interpretación musical de orquestas juveniles e infantiles a su llegada, además del saludo de los magistrados antes de entrar al acto. Pero a Maduro no le dieron micrófono para discursear, ni le gritaron “¡Uh!, ¡Ah!”.
Por segundo año consecutivo a los periodistas no se le permitió el ingreso al auditorio principal del TSJ. Tuvieron que conformarse con seguir el evento a través de un televisor dispuesto debajo de un toldo en una de las terrazas laterales del edificio.
El acto contó con la asistencia de solo 25 magistrados, de los 32 titulares (7 fueron desincorporados obligatoriamente en diciembre), además de jueces e invitados, que se ubicaron en el patio central del máximo juzgado.
Resaltó la presencia del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello; la ausencia de la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena; así como la poca atención dedicada a los magistrados suplentes que ni siquiera se sentaron en el presidio.


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