La petición es que hagas realidad la casita para mi vieja. Ella fue la primera que se inscribió en la Misión Vivienda, pero antes había entregado un bojote de carpetas a CONAVI, donde la bajaron de la mula varias veces y nada
TULIO RAMÍREZ
Pero me dejé de vainas y en contra de todas las medidas de seguridad te la escribo a través de este subversivo diario, que no sé por cuál razón, todavía no se lo han entregado al Consejo Comunal más cercano al lugar donde se imprime.
Mi estimado pionerito, este año mis solicitudes son muy puntuales, no como las del año pasado. Eso de pedir que los Estados Unidos fuera el centro de la revolución socialista mundial fue algo exagerado y comprendo que no hayas cumplido, fue un atrevimiento mudar ese centro de Venezuela. Pero este año mis peticiones son más comedidas. Comenzaré por lo más importante, la salud eterna para tu igual en la tierra.
Sabes bien a quién me refiero, no te sientas mal, pero tú me traes solo en diciembre y él me picha todo el año. Sin esa bequita me vería obligado a trabajar y si lo hago no hay quien defienda la revolución. El segundo regalo que te pido, Chuchito, y perdona lo confianzudo pero entre camaradas no debe haber respeto, es que exorcices a los profesores universitarios. Debes sacarles del cuerpo el espíritu de ese fulano José María Vargas, un Presidente de la IV, que se atrevió a decirle al camarada Carujo que el mundo no era de los valientes.
Habráse visto tal estupidez, ese monserga contradice las enseñanzas de nuestra querido Che Guevara, para quien el mundo es de los que echan plomo y averiguan después, si hay tiempo, claro. Por supuesto la solución definitiva es desaparecer las universidades y se convaliden como doctorables todos los saberes populares, y el ejemplo soy yo que conozco de todo y aquí estoy de funcionario con cartera pero sin trabajo.
Un tercer regalo, y no arrugues la cara, mira que le eché bolas a la campaña. Eso de ir a los mítines del Comandante en esos autobuses de PDVSA, comiendo pan, cambur y peisi, me hace merecedor de cuanta vaina pida a tu equivalente en Miraflores, o a ti que estás menos ocupado allá arriba.
Bueno, camarita, al grano. La petición es que hagas realidad la casita para mi vieja. Ella fue la primera que se inscribió en la Misión Vivienda, pero antes había entregado un bojote de carpetas a CONAVI, donde la bajaron de la mula varias veces y nada. Ella tiene fe en que tu colega aquí en la tierra le va a cumplir, yo también, pero por si acaso, la meto en la carta que te envío.
Tú sabes, la burocracia, el ineficientismo, la falta de bloques, la echadera de carro, los edificios que se caen, la pagadera de "ayuditas para María Bolívar", la "prioridad para camaradas más jodidos", han impedido que a la vieja por fin le entreguen su llavecita.
No lo hagas por la vieja, ni por mí, hazlo por el Comandante para que no quede mal con mi progenitora. Dale la casita, que yo digo que se la entregó el Comandante, recuerda que él es nuestra prioridad. Bueno, no te quito más tiempo, descansa en paz.


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