Los drenajes han colapsado por la fuerza de las aguas CORTESÍA
En cada lluvia, las vías se convierten en ríos CORTESÍA NOTITARDE
NORA SÁNCHEZ Y ESTRELLA VELANDIA | ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
domingo 12 de agosto de 2012 12:00 AM
Mérida.- En cada temporada de lluvias, las malas noticias se multiplican en todo el país. Las causas: fuertes precipitaciones, carencia de los servicios públicos, y la eterna demanda de los habitantes, que no es más que la ejecución de planes preventivos para socorrer a las familias damnificadas.
El estado Mérida es la región con el panorama más cuesta arriba. Los deslizamientos dejaron a 2.500 habitantes aislados en la zona sur. En total son 10 aldeas, que ayer sábado recibieron por vía aérea dotación de insumos Los perjudicados denuncian que la Gobernación no emplea la recuperación de la vialidad agrícola, lo que incrementa las posibilidades que se desplomen las vías.
En Monagas, los ríos Guanipa, Amana y Caripito, incrementaron drásticamente su nivel, a punto que el paso entre la región y los estados Bolívar y Delta Amacuro, sigue obstaculizado. El dragado de los espacios naturales no se ejecutó, lo que ha generó que las zonas vulnerables se multipliquen.
La historia no es diferente en Anzoátegui. Allí, 900 familias han sufrido daños en sus casas. "Las carreteras de la zona rural son lo más parecido a un paseo lunar. Si cuando no llueve jamás asfaltan, cuando vienen los chaparrones, es mejor que Dios nos agarre confesados", dijo, José Acuña, habitante del municipio Bruzual.
Los productores han perdido centenares de reses y siembras de hortalizas, y no cuentan con la esperanza que el Ejecutivo regional les otorgue una indemnización económica.
La tierra natal del presidente de la República, Hugo Chávez, no se escapa de la contingencia. El río Santo Domingo dejó a secas a la población. En esa región, los principales puentes terrestres podrían colapsar, incomunicando a la región con los estados vecinos.
Idéntica situación sufren los pobladores del municipio Córdoba en el Táchira, cuando el dique del Acueducto municipal, por la contundencia de los aguaceros se partió. 25 mil personas esperan por la restitución del suministro potable.
En Bolívar, la lluvia amenaza, y la entidad parece ser la excepción en lo que respecta a la prevención. Protección Civil, monitorea constantemente el río Orinoco y otros afluentes.
La zona central del país ha sido una de la más preferida por los chaparrones. Los derrumbes han trancado el tránsito a la Colonia Tovar, El Junquito y a Choroní, en Aragua. Los conjuntos habitacionales que rodean al Lago de Valencia, siguen con el agua al cuello y esperan la deseada reubicación ordenada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), desde el 2009.
En Carabobo, se cumplió el pronóstico de la Gobernación. La isla La Culebra está totalmente incomunicada. La única vía de acceso se desplomó y el terraplén que la protegía de una inundación, ya es historia.
Con información de Miriam Rivero, Erika Guillén, Walter Obregón y Marianela Rodríguez.


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