ATENCIÓN USUARIOS DE ARAGUA SIN MIEDO

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lunes, 9 de abril de 2012

¡Fotografía reveladora!


TULIO RAMÍREZ - Tal Cual

Denunciar el comportamiento violento de los simpatizantes del gobierno de Chávez, ya no es noticia. Los venezolanos han asumido como parte natural de la escenografía, la irrupción de bandas armadas cada vez que a unos ciudadanos se les ocurre la peregrina y peligrosa idea de protestar en contra del gobierno. Desde aquellos días del polémico paro cívico en el año 2002 hasta el día de hoy, se suman por cientos las embestidas violentas contra pacíficos ciudadanos. Esto sin contar la madre de las agresiones, aquélla que se dio contra opositores armados de pitos y banderas, en los oscuros días de abril de 2001. En la UCV hemos sido testigos de tan peculiar forma de actuar.

La utilización de bombas lacrimógenas y pistolas de alta potencia se constituyeron desde hace rato, en el mejor de los argumentos para combatir las ideas de los estudiantes que disienten del gobierno. Van más de cincuenta agresiones denunciadas ante la Fiscalía, donde al parecer las coleccionan con la intención de llenar un álbum de barajitas que no tiene última página.

Con el tiempo estas agresiones pasaron, de ser aparentemente espontáneas y llevadas a cabo por grupos organizados sólo para cada ocasión, a ser dirigidas por comandos bien organizados con una estructura paramilitar y con el apoyo de las fuerzas ¿del orden?. Para nadie es un secreto que los autodenominados colectivos que hacen vida en el 23 de Enero, están mejor armados que las propias policías. Esa guerrilla gobiernera se da el lujo de hacer alarde de su dominio político-militar sobre una zona donde el miedo ha aconsejado no denunciar sus atropellos. Todos vimos cómo, durante la campaña de las primarias, María Corina fue conminada amablemente a abandonar el lugar, bajo una lluvia de balas.

En Cotiza presenciamos otra manera de actuar: ya no se trataba de espontáneos, ni de paramilitares. Eran funcionarios plenamente identificados de la Alcaldía de Libertador, es decir, la acción casi forma parte de sus labores cotidianas. Esto nos indica que, esa manera de hacer política, se ha quitado la capucha y la vergüenza para entrar en la nómina de nuestros organismos públicos, con carnet y todo.

Habría que ver cuál es el baremo que en el Departamento de Recursos Humanos le aplican a estos ejemplares, seguro les pedirán prontuarios en vez de currículos.

¿Parió la abuela?. Veo en una gráfica de un diario de circulación nacional a un efectivo de la Guardia Nacional apuntando con su arma de reglamento, cual malandro de barrio, a un ciudadano indefenso que protestaba en las calles de Caicara, Monagas, el cierre de una emisora de radio. Les juro que esa gráfica representó para mí el reflejo fiel de cómo ha ido evolucionando la violencia de este gobierno en contra de los ciudadanos que se atreven a ejercer el sagrado derecho a la protesta y asumir posiciones adversas contra el gobierno. Fue el retrato a cuerpo entero de un gobierno que pretende sostenerse por la violencia, venga de donde venga, con tal de que el que la traiga, sea compatriota.

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