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domingo, 22 de enero de 2012

La ciudad renegó del 23 de Enero

La presencia simbólica de esa fecha siempre fue pobre en la capital

JAVIER BRASSESCO | EL UNIVERSAL
domingo 22 de enero de 2012 12:00 AM








El caraqueño suele recordar las obras de Pérez Jiménez. Sin embargo, en democracia las obras se multiplicaron: Teresa Carreño, Parque Central, todas las autopistas, parque del Este y parroquias enteras como Caricuao.
FOTOS DE GUSTAVO BANDRES

El 23 de enero de 1958 nunca fue celebrado en Caracas con un monumento, una avenida, una calle. Lo único que tomó ese nombre fueron unos bloques que, paradójicamente, habían sido construidos en el gobierno de Pérez Jiménez.

La presencia simbólica de aquella gesta que instauró la Democracia siempre fue pobre en la capital, y a través de los años el 23 de Enero fue perdiendo fuerza también en el discurso, como demuestra el trabajo de doctorado del historiador José Luis Da Silva, quien estudió todos las ponencias que en sesión solemne se celebraron en el Congreso en cada aniversario de la caída de Pérez Jiménez entre 1959 y 2002.

El historiador Elías Pino Iturrieta cree que de alguna forma la ciudad comenzó a renegar de esa fecha desde los mismos inicios de la democracia, cuando comienza una campaña de descrédito contra el pacto de Punto Fijo una vez que el partido URD se sale del mismo: "se inicia una campaña de descrédito contra ese pacto, que empieza a ser denunciado como el origen de componendas".

Políticos como José Vicente Rangel, Luis Miquilena o José Herrera Oropeza, respaldados por otras figuras de izquierda y el relegado PCV, comienzan lo que el sociólogo Carlos Raúl Hernández llama "la destrucción moral de la Democracia".

Demasiado preocupados por combatir la insurrección armada, los líderes fundadores de la Democracia no se ocuparon de que en el país, y en especial en Caracas, el 23 de Enero tuviese una importante presencia simbólica: "Cuando eso se pudo hacer, a partir de los 70, ya parecía fuera de lugar: la Democracia la dábamos por sentada, como algo que siempre estaría ahí, que cosas como la separación de poderes y la alternabilidad eran tan ciertas como el piso que nos recibe cuando nos levantamos de la cama cada mañana", dice Hernández.

Obras que no se nombran

Para Pino Iturrieta esta especie de vergüenza secreta que injustamente rodea al 23 de Enero ha hecho que en Caracas también se minimicen todos los logros de la Democracia en cuanto a obras concretas.

Sí, la autopista a La Guaira, la Ciudad Universitaria, el Centro Simón Bolívar, el Humboldt... el caraqueño es rápido a la hora de hacer un inventario de la obras de Pérez Jiménez, aunque tal vez no sean tantos los que están conscientes de que en democracia se construyó mucho más: el Metro, el Teresa Carreño, Parque Central, Parque del Este, las autopistas Francisco Fajardo, Valle Coche y Prados del Este, el tramo mayor de la Cota Mil, se modelaron parroquias como Valle y Coche y se construyeron otras enteras como Caricuao.

Pero además, recuerda Hernández, con Leopoldo Sucre Figarella como ministro de obras públicas de Betancourt y Leoni, Venezuela pasó a ser el primer país de América Latina en vialidad, electricidad, acueductos y cloacas (en 1970 nada menos que el 88% de la población era servida por acueductos de agua limpia), además de que se comenzó con la construcción de viviendas populares del Banco Obrero en todo el país.

"Lo que pasa es que las de Pérez Jiménez fueron las primeras grandes obras en la capital, y eso dejó una fuerte impronta en el ciudadano, pero en democracia se construyó por lo menos 8 veces más que durante su gobierno", explica Hernández.

El psicólogo social Axel Capriles recuerda una famosa frase de Betancourt ("No haremos más política de concreto armado") para explicar su argumento: los dos primeros gobiernos adecos no hicieron énfasis en grandes obras públicas precisamente para desmarcarse del perezjimenismo, y se enfocaron en cosas que han sido olvidadas por muchos porque no son edificaciones de cemento que perduran con el tiempo: la masificación de la educación y de la salud. Y así recuerda que los últimos grandes liceos públicos que se hicieron en Caracas, tipo Gustavo Herrera o Rafael Urdaneta, se construyeron en los inicios de la democracia.

Pino Iturrieta explica que los nostálgicos de la dictadura de Pérez Jiménez, quienes sobre todo extrañan a la vez que magnifican el clima de estabilidad y seguridad que se vivió entonces, recuerdan las grandes obras públicas del perezjimenismo sin darse cuenta de que después de él es que verdaderamente se multiplicaron las obras en el país y se modeló el perfil moderno de su capital.

EN DEMOCRACIA

Autopistas. Tanto la Francisco Fajardo como la Valle Coche o la de Prados del Este, así como el tramo Maripérez-El Marqués en la Cota Mil fueron construidos en democracia.

El Metro. "La Gran Solución para Caracas" fue inaugurada en 1983, en el gobierno de Luis Herrera.

Caricuao. Toda esta zona residencial se concibió en los 70, y la parroquia nace en 1974.

Teresa Carreño. Cuando se inaugura en el año 1983 era el teatro más importante de Latinoamérica.

Parque Central. El complejo urbanístico más representativo de la capital data de 1983.

Parque del Este. El mayor espacio de recreación de Caracas fue fundado en 1961.

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