fotos | FREDDY CORTEZ Y FAUSTINO PEREZ
El cielo se tornó anaranjado esa madrugada con las llamas que salían de Cavim
Esquirlas como las que vemos en la grafica cayeron en varios sectores o comunidades aledaña a esas instalaciones
A un año de la explosión de algunos de los galpones de la Compañía Anónima Nacional de Industrias Militares (Cavim), situada en el sector Tapa Tapa de Maracay, lo único claro que tienen los habitantes aledaños a esas instalaciones es que el misterio sigue rondando sobre las causas que ocasionaron esos hechos, pues aún no ha habido alguna autoridad que les diga qué fue lo que realmente ocurrió.
El desconocer todavía qué produjo esa explosión y el no haber sacado a Cavim de esa zona tan poblada, rodeada de comunidades numerosas como José Félix Ribas, Caña de Azúcar, La Coromoto, Base Sucre, y otros sectores, le roba la paz a los vecinos de esas dependencias, quienes ante cualquier ruido entran en pánico ya que lo relacionan automáticamente con esa pesadilla que no quieren volver a vivir.
Y es que esa madrugada del 30 de enero de 2011, jamás será olvidada por quienes residen en las adyacencias de Cavim y hasta por quienes viven en zonas más distantes. El trauma de lo vivido ha sido tan grande que muchos aún duermen casi con un ojo abierto y el otro cerrado porque, no quieren ser sorprendidos como ocurrió en ese entonces.
Las primeras impresiones de la gente que vivió esos momentos de angustia, cuando empezaron a escuchar de manera seguida las estridentes explosiones y el cielo anaranjado por el reflejo de las abundantes llamas que salían de Cavím, las cuales se veían desde los distintos sitios de la ciudad, fue de que Maracay se estaba quemando y que iban a morir todos.
Fueron tantas las conjeturas, que hubo quienes pensaron que se trataba de un Golpe de Estado y otras personas fueron más optimistas ya que al escuchar las detonaciones, creyeron que eran fuegos artificiales que habían lanzado los fanáticos por el triunfo de los Tigres de Aragua.
En cuestión de minutos, todos dejaron sus casas y junto con sus familiares comenzaron a correr sin destino fijo por las calles de las comunidades aledañas a El Arsenal y quienes pudieron se montaron en sus carros para huir del peligro, congestionando las vías a esa hora de la madrugada, como la Avenida Universidad del municipio Mario Briceño Iragorry, donde se hicieron largas colas de carros e incluso no faltaron conductores que por el nerviosismo y pánico conducían en sentido contrario en la vía, quitándole la derecha a las demás unidades.
Esta tragedia marcó la vida de los habitantes de La Coromoto, Caña de Azúcar, José Félix Ribas y de otras comunidades circunvecinas, sobre todo, la de la familia Marrero López, puesto que una de sus integrantes, Evelyn Marrero (46) quien vivía en el sector 5 de José Félix Ribas, fue la única victima mortal de la explosión de Cavim.
Ella junto con doce integrantes de su familia, con quienes vivía en esa casa, entre esos, el menor de sus tres hijos, su madre, hermanos, sobrinos y otros miembros de ese hogar, salieron despavoridos de la vivienda buscando alejarse del sitio de los acontecimientos porque temían que toda esa zona iba a volar junto con El Arsenal.
Entre la angustia y el dolor
Mayerlyn Ortega, junto a sus padres, Beatriz Ramírez y Jesús Ortega, quien vive cerca de la única víctima fatal, recalcó que a ella le cambiaron los techos de su casa de manera inmediata y sin problemas
A Luisa Guevara le cambiaron los techos de su vivienda, ubicada en la vereda 24 del sector 5 de José Félix Ribas, pero reiteró que a un cuarto le quedaron filtraciones
Melania López y Wilfredo Marrero, madre y hermano de la única víctima mortal de Cavim, recuerdan los hechos de esa terrible madrugada
Sorangel Delgado, quien vive en el sector José Félix Ribas, detrás de la pared que divide esa comunidad de El Arsenal, manifestó que le repararon los daños de su casa, pero ella tuvo que correr con algunos gastos y por los enseres nunca le respondieron
“Nosotros salimos corriendo todos juntos de la casa, pero por la confusión y la desesperación tomamos rumbos distintos y cuando mi hija iba huyendo junto con una vecina, una esquivarla le alcanzó la pelvis a la altura del Cuartelito y de ahí se la llevaron al Hospital Central de Maracay, pero por la gravedad de las heridas me dijeron que llegó sin vida”, relata con voz quebrantada Melania López, madre de la infortunada Evelyn Marrero.
Melania López y Wilfredo Marrero, madre y hermano de la víctima, señalan que Evelyn era un pilar fundamental en esa familia, porque era una hija y madre abnegada, quien trabajaba en la Emisora Regional Color TV la cual a un año de esa tragedia no le ha pagado las prestaciones sociales a sus familiares.
“ Tampoco indemnizaron ni a sus tres hijos ni a mamá. El Seguro Social no le dio una pensión de sobreviviente al más pequeño de sus tres hijos, quien para ese momento era menor de edad y quien por cierto tuvo que dejar de estudiar para ponerse a trabajar porque la necesidad lo obligó “, comenta Wilfredo Marrero.
Asimismo, la señora Melania Marrero sostiene: “ mi hija era quien me compraba las medicinas y aportaba el dinero para hacerme las resonancias porque estoy enferma, sin embargo, no nos indemnizaron y la casa donde vivimos sufrió daños graves y aunque me cambiaron el techo cuando llueve se moja toda. Nos hicieron dos piezas pero las dejaron sin las puerta y sin las ventanas y también se les mete el agua”.
Manifestó que ella y los tres hijos de Evelyn recibieron 25 mil bolívares los cuales fueron invertidos en las reparaciones de la casa, pero como los daños fueron muchos, no pudieron terminarla. El año pasado los robaron dos veces, ya que los ladrones se les metieron por los huecos que dejaron las explosiones en el techo de la vivienda.
Por su parte, Sorangel Delgado, quien también vive en José Félix Ribas, cerca de la pared que divide a El Arsenal de esa comunidad, indicó: “a mi esa explosión me marcó mucho, porque hasta el sol de hoy escucho cualquier ruido y salgo corriendo hacia la puerta del frente. En realidad no tengo tranquilidad, porque no sé si eso va a volver a suceder. Todavía no nos han dicho cómo fue que se produjo el incendio y tampoco si van a sacar a Cavím de ese sitio.”
Recalcó que "esa madrugada estaba durmiendo y cuando escuchó las explosiones pensó que los Tigres de Aragua habían ganado la final pero luego cuando se levantó y abrió la puerta principal y vio la candela detrás de la mata que está casi diagonal a su vivienda, salió corriendo con su hija y sus dos perros “.
Apuntó que con la expansión de la explosión las ventanas de su casa se salieron de sus marcos y al techo se le abrieron huecos y aunque le dieron algunas láminas y tubos, ella tuvo que completar con su dinero para poder terminar de reparar todo.
“También se me dañaron la lavadora, la peinadora y el televisor y nunca me respondieron”, recalcó Sorangel Delgado, al hablar enumerar los enseres que se les dañaron en su vivienda. Asimismo, Mayerlyn Ortega, quien también vive en el sector 5 de José Félix Ribas relató: “ ese día estaba durmiendo en la casa con mi esposo y mi pequeña bebe y nos avisaron por teléfono que se estaba incendiando Cavím. En ese momento me paralizaron los nervios al pensar que todo se iba acabar, porque parecía el fin del mundo, pero gracias a Dios que no fue así, sin embargo, la muerte de mi amiga Evelyn, quien vive en esta misma vereda me marcó para siempre. Era buena persona siempre la recuerdo”.
Señala que desde esa madrugada, quedó con esa sensación de pánico, porque esos hechos están latentes, tanto que cuando tembló en los últimos días de diciembre del año pasado, lo primero que pensó que era de nuevo Cavim.
Recalcó que el techo de su vivienda se dañó completamente y las cuadrigada llas asignadas por el gobierno regional se lo cambiaron en tiempo récord y quedaron conforme con ese trabajo. “Lo único que me preocupa es que todavía estamos esperando que nos digan qué produjo esa explosión y que saquen a Cavim de ese sitio”.
Para Luisa Guevara, quien vive en la vereda 24, del sector 5 de José Félix Ribas, ese fue un susto muy grande que recibieron, y tanto ella como su esposo y los vecinos creían que iban a perder la vida en esa madrugada.
“Nosotros no sabíamos ni para dónde correr de la angustia y el terror y cuando íbamos por el Cuartelito cayó la esquirla que mató a la señora . Eso fue terrible”, reiteró.
A un año, dice que no tienen una respuesta sobre el origen de esos sucesos y si mudaran o no a El Arsenal de ese sector, ya que lo más saludable para todos es que lo coloquen lejos de la población urbana.
Dijo que los techos de sus casa al igual que otras de ese sector se volaron totalmente y se lo colocaron de acerolit, pero cuando les fueron hacer esos trabajos le dejaron todo los cables de la electricidad por fuera y su esposo y ella tuvieron que pagar para que se los arreglarán. “También tenemos las paredes de un cuarto agrietadas y estamos esperando que nos las reparen”.
Richard Mardo: “Cavim debe salir de Maracay”
| Richard Mardo |
Asimismo, recordó que poco después de lo ocurrido, pidió un derecho de palabra en la Asamblea Nacional y le entregó aparte al Ministro de la Vivienda y Hábitat, Ricardo Molina un anteproyecto para sacar a Cavim de esa zona y construir en la misma un complejo habitacional para dar respuesta a más de 10 mil familias, el cual contemplaría la construcción en esa misma área además de las viviendas, de una escuela, ambulatorio, áreas recreacionales, comercio y otros beneficios.
“En ese anteproyecto participaron los consejos comunales, ingenieros y arquitectos y gente experta en esta materia, porque nosotros lo que estamos pidiendo es el desalojo de Cavim de Maracay hacia zonas despobladas del estado Aragua, donde se pudieran construir esas instalaciones sin ningún tipo de problema y dejar estos terrenos para resolver un problema crítico para la entidad como es el tema habitacional”.
Enfatizó que este año cuando vuelvan a interpelar a los ministros en la AN, le van a volver a entregar de nuevo esta propuesta y les van a preguntar que pasó con la salida de El Arsenal de Maracay y qué fue lo que sucedió realmente, porque a un año todavía no se sabe qué produjo ese incendio.
“De esta explosión hubo una sola victima mortal la cual lamentamos por ella y por su familia, pero las consecuencias pudieron ser más graves y todavía hay muchas personas afectadas psicológicamente, que no pudieron dormir nunca más con tranquilidad después de esa madrugada. Por lo tanto, seguimos insistiendo en que saquen esas instalaciones de Maracay porque en Aragua hay suficientes territorio despoblado para construirlas en los mismos”.
Recalcó: “es lamentable que a la familia de la señora Evelyn Marrero no la hayan indemnizado, es que ni siquiera le pagaron las prestaciones sociales donde ella trabajaba y además la casa donde vive la mamá y un hijo de ella sigue con filtraciones y muchos problemas más”.



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