Pdvsa podría desaparecer y convertirse en Ministerio. Sería una especie de "broker" para comprar petróleo y otorgar contratos de extracción de crudos. No hay vocación industrial y arrendarían a otra compañía estatal la refinación del oro negro
JOSÉ SUÁREZ NÚÑEZ
Los cambios y decisiones tanto en operaciones como de dinero son discrecionales. No hay entrenamiento de personal, los técnicos y profesionales no han tenido acceso a las nuevas corrientes en las áreas de exploración, producción y refinación. Eso no tiene tanta importancia como asistir a las reuniones políticas.
Recientemente se han producido severas críticas de la experticia de Pdvsa Servicios y de Bariven, la primera que lleva el peso de los suministros para operaciones y la segunda que adquiere los equipos y servicios que se compran en el exterior. El ejemplo más reciente de esto es que Pdvsa firmó un primer contrato de 2.000 millones de dólares con los tres gigantes de servicios, Schlumberger, Halliburton y Weatherford, para hacerse cargo de la mayoría de las operaciones de exploración y producción.
De todas formas, las compañías le rinden cuentas a Pdvsa de todos sus pasos en operaciones y financieros, porque Pdvsa sigue siendo el accionista mayoritario y del negocio y así están seguros de que los préstamos serán destinados al negocio petrolero. No sabemos cómo se pagarán los 2 millardos de dólares, se supone que será en crudos porque la tesorería de Pdvsa está seca.
En 1960 el gobierno de turno decidió no otorgar más concesiones petroleras, las cuales vencían en 1983, pero para 1971 ya comenzó a negociarse adelantar el traspaso al gobierno de las concesiones.
Ya para 1958, el gobierno había logrado la famosa fórmula del "fifty-fifty" que significaba partir las ganancias de los beneficios. La mitad el gobierno y la mitad las compañías.
Esto ocasionó un revuelo en todos los productores de África y Medio Oriente, que plantearon a las compañías que se aplicara la fórmula en sus países y así se hizo.
La industria petrolera en realidad no se nacionalizó en enero de 1976, sino se estatizó, y así ha seguido, ya que el gobierno tiene el control unipersonal y monopólico de todas las operaciones petroleras.
Se adoptaron varios argumentos para nacionalizarse: que sería operada con criterio comercial, la estructura organizativa se mantendría igual, porque ya para esos años las compañías habían promovido a los ingenieros y geólogos a las posiciones ejecutivas, y en las 18 compañías que tenían actividades petroleras para la fecha, sus presidentes, directores y alta gerencia eran venezolanos.
LA TRAMPA
La masiva despedida de 18.700 empleados y 13.100 técnicos y profesionales que se produjo en diciembre del 2002, que ejecutó Alí Rodríguez Araque, y después se supo que fue una trampa que monto el expresidente Chávez, quien confesó que así logró provocar a los petroleros para que fueran a la huelga, tiene otra historia. La izquierda venezolana lo había intentado cuando se nacionalizó el petróleo en 1976 y querían que no dejaran "títere con cabeza en la industria petrolera", porque eran del imperio los que habían trabajado con las transnacionales.
Pero Carlos Andrés Pérez fue muy sensato. Dejó intacta la nómina petrolera, y envió dos cartas memorables. Una para el ministro de Energía y Minas, Valentín Hernández, diciéndole "que como ministro tenía el mando de trazar la política petrolera dentro y fuera del país y jurisdicción sobre Pdvsa". Al presidente recién nombrado de Pdvsa, el general Rafael Alfonzo Ravard, le escribió otra carta diciéndole que estaban bajo su mando las operaciones de exploración, producción, refinación y todas las actividades petroleras y trabajar conjuntamente el Ministerio.
El presidente Pérez le mandó otra cartica al general Alfonzo, donde le decía que "los presidentes tenemos muchos compromisos políticos, pero si en algún momento recibe alguna carta mía recomendándole un candidato para entrar en Petróleos de Venezuela, `échela al cesto’, salvo que sea un candidato que cumple los requisitos que exige la industria petrolera para ingresar.
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