El Aragueño
16-03-2014
Reinaldo Otaiza
reinaldo.otaiza@elaragueno.com.ve
Pese a los diferentes trabajos que inició recientemente la alcaldía de Sucre para cambiar el rostro de las vías de la capital municipal, las cuales se encontraban en total deterioro producto del abandono de la gestión anterior, todavía existen sectores que carecen de proyectos de recuperación vial y una prueba de ello se aprecia al circular en carro, moto o bicicleta por algunas calles que se escapan del centro de la ciudad.
Sin ir muy lejos, un ejemplo de esta realidad se observa y se siente en la calle América que atraviesa los sectores Cantarrana y Meregoto, cuya condición de la capa asfáltica obliga a los conductores a reducir la velocidad al circular, para evitar causar daños en los trenes delanteros de los vehículos, ante la magnitud de las troneras.
Más allá de ejecutar proyectos de asfaltado y bacheo, el problema también se debe al desborde de aguas negras, producto del colapso de las redes a causa de la inconsciencia de las personas quienes arrojan cuanto desperdicio se les antoja por los ductos. Al menos eso ocurrió en el sector Cantarrana, según contó Ramón José Tineo –vecino-.
Destacó que en ese sector el bote cloacal surgió desde un hotel, es decir, por falta de consciencia de los usuarios que a diario arrojaban papel higiénico y hasta preservativos por las pocetas, lo cual conllevó al colapso de la red y la acumulación de aguas negras tanto en la capa asfáltica como en los brocales, provocando el deterioro de la calle.
Aseguró que desde la junta comunal se han enviado documentos de solicitud a la Alcaldía para que se dé celeridad al proyecto de rehabilitación, a sabiendas que la solución también compete a Hidrocentro.
Asimismo, Luis Pérez apunta que aunque han hecho el llamado por diversos medios, la respuesta no llega con certeza. “Esto tiene más de cuatro meses así. Comenzó con las lluvias y luego se empeoró con el bote de cloacas que se vino del hotel”. A esto subrayó que desde la Alcaldía les dieron un respiro al notificarles que la solución se encontraba en lista de espera.
Dejó claro que para evitar malograr la utilidad de los carros han tratado de tapar con tierra algunos de las troneras, pero el paso de camiones y demás automóviles devuelve la realidad, al límite que bautizaron como “Los tres chiflados” a un trío de huecos que se observan seguidos. Destacó que ante la cercanía del colegio Meregoto, los alrededores se tornan pesados en horas pico, es decir, a la hora de salida de clases de los chipilines, por la acumulación de vehículos que tienen que circulan despacio.
Otro ejemplo de esto está en la intersección de la misma calle América cruce con Sabana Larga y seguido hasta el cruce de la Mérida (a escasos metros de la calle 5 de Julio), donde los conductores se ven afectados por igual a causa de la vialidad que se muestra en ocasiones intransitable.

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